lunes, 7 de mayo de 2012

Kickstart my heart

Lo he hecho. He pedido una reserva para una sala de la universidad. Quiero hacer un recital. Todavía no tengo nada escrito, pero los últimos acontecimientos me han dado motivacion suficiente como para hacer un buen trabajo. Sí, no puedo evitar querer expulsar mis demonios interiores de la única manera que conozco. Ayer lloré, aunque es verdad que solamente un poquito: las lágrimas, apenas llegaron a salir de mis parpados. Fue escuchando música. El primer corte de la banda sonora de Shame. Bueno, no es la mejor canción de la historia, pero si es cierto que me siento identificado con esa soledad que expresa el protagonista. Aunque yo no soy tan atractivo como él, lo reconozco. He vuelto a cometer uno de mis errores favoritos: enviar una solicitud de amistad a una persona que borré de mi facebook. Se trata de Gemma, mi primer amor platónico, allá en los años de colegio. Ves? Lo acabo de hacer a sabiendas de que es una gilipollez: es cierto que me aceptó, sí, pero nunca me dijo "hola". Es más, yo no dejé de enviarle invitaciones para recitales o para otras movidas, así, en plan muy sensible. La verdad es que cada vez me gusta menos ser un hombro en el que llorar. No, joder, yo también tengo mis problemas y no los voy contando por ahí. Ven conmigo y tomémonos algo, pero dejate tus alforjas en casa. Esto es lo que pasa cuando no estoy lo suficientemente triste: que escribo mal ( más todavía). No sé que contar...hoy no me apetece volver a las rubias, más teniendo en cuenta que no me hacen ni caso, he perdido la cuenta de las veces que han pasado de mi, pero no voy a dramatizar. Hoy por lo menos no. Quiero dejarme el pelo más largo, como si eso me garantizara ser joven eternamente, desoyendo mis planes autodestructivos y todas esas historias. En fin, que a veces, me empeño en no darme la razón y hacer cosas, como si mi única alternativa fuera no parar de caminar, siempre adelante, siempre en movimiento. Para, isidorín. También aquí mientes, puede que tengas un concepto demasiado elevado de ti mismo, o puede que quieras pasar a la posteridad como alguien distinto a quien eres, pero, yo te puedo decir ( que te conozco y lo sabes) que exageras un poco las cosas. Narrado en directo: nuevamente hablo por facebook con una chica que no me contesta: Nora. También rubia y jodidamente ( sí, es mi medida para expresar estas cosas) inteligente. Es la tercera vez que intento obtener respuesta. En mis primeros intentos ( tanto aquí como en otras ocasiones) suelo decir "hola!" u "hola! que tal?" invariablemente, siendo impermeable a sus evasivas ( bueno, siendo exactos, una evasiva seria algo como: perdona, tengo cosas que hacer o me voy, que llego tarde a X, pero ni siquiera me contestan asi que el termino científico seria algo así como "vacio"). El caso es que después de no obtener respuesta a la tercera, la cuarta o la quinta vez, acabo saludando con un "hola?", que precede a la reflexión siguiente: debería borrar a esta persona de facebook?. La decision suele alargarse un par de dias, quizá dando un ultimo intento a la persona ( tambien interpetable como la ultima vez que me arrastro) antes de borrarla. Esto nunca suele ser definitivo, porque suelo regresar a estas cosas, pidiendo "ser amigos" de nuevo. De todas formas, tampoco creas que este sistema tiene muchas salidas, sobretodo porque no conozco a mucha gente, y lo que es peor, no echo de menos a nadie. Y eso que intento recordar, alguna persona que me cayese bien años atras, algun amor platonico, pero nada. No encuentro a ninguna persona con la que me gustaria volver a hablar. Además, piensa en los inconvenientes: después de las iniciales ( y sabidas) preguntas de "que tal?" "como te va todo?" o "que es de tu vida?" ( tres hits sociales) no sabría que decir, la verdad. Por lo tanto, solo me queda una alternativa, dificil, terrible, pero que con la actitud adecuada podría estar bien: conocer a gente nueva. Lo malo es que mi carisma solo surge cuando hablo en publico ( preferentemente desconocido) y se queda allí cuando abandono la sala, por lo que en un vis a vis con una chica nueva, no se como enlazar una frase con otra. Me pasó el otro día en la Fnac. Allí estaba yo, en la cola, haciendo caso omiso al tipo de la otra fila que decia "pueden pasar por aqui tambien", calculando si el gozo que me iban a dar las cosas que compraba iba a ser mucho o poco, cuando entonces la cajera me dijo: sabes que tenemos una promocion en la que si devuelves una peli te damos 6 euros. El problema fue cuando levanté la mirada ( el suelo es una gran proteccion para una persona timida) y la ví: era rubia, llevaba gafas y era terriblemente guapa. Lo malo es que como no esperaba que nadie me dijera nada, solo pude balbucear un par de "ah, guay" antes de dar las gracias por mi cambio. Y ahí me tienes, pensando en como volver a verla, pensando en que pelicula me puede servir de excusa para poder cruzar un par de frases antes de que ella me diga "si, yo tambien he devuelto un par de peliculas de mi novio" o alguna de esas frases hirientes que usan las chicas guapas para romperme el corazon. Aunque, no se si me lo rompen de verdad, o solo me resulta un entretenimiento divertido para tener algo que contar. En ocasiones esta desidia mia me saca de mis casillas...

viernes, 4 de mayo de 2012

Wagneriana

Hoy ha sido un dia especialmente malo. Detras de la puerta escuchaba las voces de las personas que caminaban por el pasillo: reían, hablaban afablemente, se preguntaban que tal les iba todo. Mientras ellos hacian eso, yo temblaba, un temblor no espasmodico ni automático, sino provocado por mi mismo, por mi miedo a no se bien qué. Bueno sí que lo sé. La gente. La maldita gente. Maldito yo. Ni siquiera me sale la voz suficiente para decir un simple "hola". Debo parecer un imbécil. Hace tiempo, durante muchos años, pensaba que lo unico que necesitaba para curarme de esto que me pasa era una novia, una chica que me dijera "te quiero" y cosas así, pero me doy cuenta de que las cosas no me resultan tan faciles. Estoy absolutamente convencido ( nota del traductor: los estados "absolutos" del autor equivalen a "hoy") de que jamás amaré a nadie. Quizá sea falta de compromiso con todo lo que digo, las palabras pasan por mi mente sin dejar poso: nada de lo que digo es mio y eso me conduce a mi situacion actual, es decir, no tengo ni idea de como demonios soy, aunque, desgraciadamente empiezo a tener algunos indicios. De aquellas primeras conversaciones con Laura a mis actuales ratos con Rachel, pues sí, ha habido un cambio, pero sigo sin poder tener el control sobre mi mismo. Es algo bastante dificil de explicar ( aunque tampoco hago grandes esfuerzos) y sobretodo, bastante desagradable. Es como si no me pudiera quitar de encima el peso de mis derrotas ni mis frustraciones anteriores. Tampoco quiero recuperar ningun tiempo pasado, es más, ahora mismo me vuelven a entrar ganas de borrar a la mayoria de mis contactos en Facebook y perderme en algun libro ( aunque leo menos de lo que me gustaria, creo). Estoy encadenado a una tendencia autodestructiva. No, no puedo escapar, Es una fuerza bastante creativa, me mantiene en movimiento, pero no me sale gratis, es por eso que mi pequeña obsesion se empeña en recordarme de vez en cuando que no viviré muchos años. Me resulta incomodo escribir eso, e incluso, porque no decirlo, verguenza. Pero está ahi y quizá hablarlo me sirva de ayuda. Me tengo un miedo terrible, esta manera de caer es insufrible. Hoy, Neil me decia: El demonio está en los detalles. Así es. Es en las cosas pequeñas, aquellas que parecen no tener importancia las que se muestran como las más horribles. Una simple llamada no contestada, cualquier mensaje de cualquer persona, todos esos indicios, y especialmente esas frases que repaso una y otra vez, buscando el error, encontrandolo e intentando imaginar otro final, uno feliz, como los de las peliculas. El estereotipo se rompe. De tanto hablar de rubias les estoy cogiendo mania. Además, analizandolo friamente ( volviendo al final de las historias), no tengo motivos para adorarlas tanto. Me siento un desequilibrado hablando siempre de las mismas personas, en una especie de sufrimiento circular. Gema, Merce ( ella no era rubia), Inés, Adriana, Joanna y aquella americana de la discoteca, Shannon o Sharon, ya no me acuerdo bien de su nombre. Todas falsas esperanzas. Estupido, imbecil, gilipollas. No me dieron tantos motivos para quererlas tanto, y de hecho ya no las quiero, pero su espectro me persigue, esa frustracion juvenil, ese ver como todos iban a los cumpleaños y salian y ligaban y eran los reyes. No, no lo eran, y haberlos visto en la miseria, saber que me va infinitamente mejor no es suficiente y es entonces cuando me empeño en volver atras, porque no fui más simpático con Fatima? No le hacia ni caso y ahora la busco sin exito por Facebook: no tiene sentido. Es ridiculo. Que edípico me siento en estos momentos, como si cada paso que diera me condujera irremediablemente al desastre, al fracaso. No puedo evitarlo. Bueno, eso es lo que me dice mi obsesion, que no puedo, que estoy predestinado a morir joven, en el olvido, en la peor de las situaciones imaginables, apartado de todo aquella persona que alguna vez me quiso, totalmente ciego por mis caprichos, por mis cambios de humor, por todo eso que transita de una manera infinita por mis dedos, como un trueño, un relampago. El lunes intentaré, muy posiblemente, rebelarme de nuevo contra esta mierda: madrugar, hacer ejercicio, mirar mi vida desde un prisma mejor...para llegar al fin de semana como hoy, hecho una mierda. Siempre hay algo que funciona mal en mi. Una frustracion hambrienta, que avanza por mis entrañas, extendiendose por todas las pequeñas parcelas de mi vida, nada me contenta, nada me parece suficiente. Deseabas tener una chica que te quisiera, y la tienes, joder, la tienes ¿ es que no lo ves imbecil?. Soy incapaz. Ya empiezo a mitificarla, cuando aun puedo verla. Es asqueroso no saber corresponder al amor. Porque te recuerdo tanto? les digo a todos mis amores frustrados, porque demonios lo hago? Y los tics que estaban alejados, que eran mios intimamente, surgen ahora en todas partes: en mi mesa, en la calle, cuando explico a Hart o cuando busco algun disco en la Fnac. Cuidado con lo que deseas, dice una vocecilla en mi interior, puede cumplirse. No se la razon de mis caprichos, parecen dirigidos unicamente a hacermelo pasar mal, no es un capricho que puede crecer para convertirse en algo bonito ( me sigue resultando muy rara la expresion "bonito"), sino que simplemente creo una imagen que no puedo alcanzar, lo hago a sabiendas. Mi peor enemigo, mi reflejo. Empiezo a notar que hablo de lo mismo ( quiero decir, en este post, ya se que siempre hablo de las mismas cosas) así que lo mejor, a falta de nuevas ideas que puedan llegar ( cosa dificil), lo mejor es que lo deje aqui. Justo aqui, como si en una vida, en un sufrimiento, se pudieran encontrar referencias fijas. Ruinas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Shine

Bueno, si por lo menos tuviera un dia de descanso...pero no. Querer ser tantas cosas a la vez, tiende a convertirse en una trampa de la que es dificil, si no imposible, escapar. No es que me sienta triste, no, pero tampoco consigo encontrar la felicidad, es más bien una especie de rareza, de lejania, como un pozo en el que alguna vez me caí, o quiza siempre he estado dentro, yo que se. Vale, lo reconozco, la imagen de un pozo no expresa lo que quiero decir, da una version distorsionada de mi mismo. Bah. como si eso me importara. A veces me dan ganas de escribir simplemente porque quiero ver el post puesto, ahi, con su cancioncita y su titulo, como si eso fuese suficiente para reconocerle valor. Mal asunto. Aunque si digo la verdad, las ideas que tengo al empezar, casi nunca llegan al final, se van diluyendo por el camino, y eso que queria decir o lo digo mal o lo digo a medias o se me olvida. Sí, esa es mi manera de vivir: mal, a medias y por olvidos. Es curioso que en una de mis pelis favoritas el tema principal sea el recuerdo, pero como seguro que alguien ( o eso me dice mi pequeño ego, que quiere que la gente pregunte por él) pregunta qué peli es y además, creo que ya hablé de eso en otra ocasion, pues paso a otra cosa. Ayer, a la una de la madrugada, mientras preparaba una clase, pensaba: nunca llegaré a amar a la gente en la que confio, y nunca confiaré en las personas que amo. Como eslogan suena bien, aunque mucho me temo que detrás de todo esto se esconde una gran gilipollez. Y todo eso por los silencios, por volver a esperar que alguien me diga "hola" y por perder la serenidad de una manera tan (estupidamente, todo hay que decirlo) rapida. En momentos así me soy caprichoso, mentiroso, inestable y aburrido. Una maravilla. La vida de Kerouac sigue estando ahi, como una opcion lejana, como un sueño que sigue siendo eso, un sueño, del que por tanto me despertare algun dia. Y los acentos en mis frases: recuerdo una frase de Adriana, mi querida Adriana ( no lo dije en el post anterior, pero ella fue una de las rubias que mas han removido mi "paz" interior) que me decia: si corriges los acentos, será genial. Lo siento, Adriana, sigo siendo un fan incondicional de mis propios errores, me cuesta mucho corregirlos, las faltas, las dependencias, la timidez. Sigo sin ser el chico ideal de nadie. Por lo menos, y es lo que mas me molesta ( o me hace gracia, o me hace llorar, depende el dia) es que no soy el chico ideal de mis chicas ideales. No hay correspondencia. Exagerar, o no acercarse siquiera a la realidad, yo que se. Se me estan yendo las ganas de escribir, pero aqui me tienes, tú, quien quiera que seas, escribiendo, escribiendo sin decir nada en realidad, simplemente llenando lineas como si eso me acercara a alguien o a algo, como si me sirviera para sentirme mejor. No. No vale para nada. Es absolutamente inutil, y en momentos así diría: se acabó el espectaculo, todos fuera de aqui. Pero aun tengo 15 minutos de descanso y los quiero aprovechar sintiendome el tipo menos afortunado de la historia. Yeah. Volveré al tema recurrente: las rubias y mis cosas con ellas. Me parece gracioso resultar tan previsible, si, es genial. Estereotipos. Ese soy yo. Y si una rubia me dirige la palabra mas de dos veces seguidas: allí me tienes, totalmente rendido, sin municion, sin posibilidad de escapar. Se confirma la noticia: cada vez escribo peor. No pasa nada por admitirlo, pero es así. Malisimo. Y poco original, porque ya me diras tu que eso de hablar sin decir nada...esta muy visto. Y es ahora cuando viene mi ego, esa nube negra y me dice: metete esa falsa modestia por el culo, te gusta ir de pasota por la vida, pero te mueres porque la gente te idolatre. Es una lucha dificil, porque esa voz jamas se va de mi cabeza ( hablando asi, parezco un esquizofrenico: voces en mi cabeza...dios, necesito dormir). La unica verdad es que me siento frustrado por escribir semejantes tonterias que no van a ninguna parte, desaprovechando mis energias en cuitas con mis amadas rubias y con mi analisis de mi nivel de tristeza ( hum...7'5, no esta mal...) en lugar de hacer algo definitivamente guay. Y asi soy yo, el eterno fracasado que intenta pelear, que intenta dar la cara, pero que no da la talla, que no ofrece resistencia. Siempre me imagino cayendo, en todos los sentidos: fracasando en el amor, fracasando en mi proyecto vital, engordando, dejandome devorar por mis miedos interiores. Caer, en toda su extension. De todos los destinos posibles, siempre vivo en el peor, imaginandome en el peor contexto posible, adaptando la frase, podria ser algo como : que la realidad no te arruine una buena obsesion. En fin, que le voy a hacer, he dejado de hablar contigo una sola noche y ya te hecho de menos. Ni siquiera se si me gustas o no: lo unico que se es que me me apetece muchisimo hablar de nuevo contigo, y vernos, y caminar, y hablar y mil cosas mas. ¿Lo ves? Soy un estupido. Y eso, sabiendolo, es terrible. P.D.: Amo, idolatro, venero a Laura Marling. Canta genial. Sus canciones son preciosas. Viste guay. Ah, si, y es rubia.

sábado, 28 de abril de 2012

I try to stay cool, I try to stay calm

Bueno, mi pequeña revolución ( como en el fondo pasa con todas en mayor o menor medida) fracasó estrepitosamente. Empecé bien, realmente bien el lunes, levantándome a las 6 de la mañana, haciendo ejercicio durante una hora y preparando un desayuno semi-inglés para después pasarme todo el dia trabajando a rabiar como un demonio. El viernes me desperté a las 8 y media. No es que sea ningún drama, pero lo digo para plasmar mi decadencia. En fin, cosas peores que ser perezoso hay en esta vida. Mi Isi-negativo sigue campando a sus anchas, creando conspiraciones en cada esquina, y, visto asi, es bastante simpático, como un pequeño duende irlandés que intenta darte la paliza de tu vida pero solo alcanza a hacerte cosquillas en los pies. Lo malo es que alguna de las patadas de este individuo llega a hacerme daño. Gracias a Dios, esta semana ha empezado con un nivel de estrés por las nubes: trabajo, trabajo y más trabajo. Joder, me encanta eso, aunque mi nivel de canas está creciendo a un nivel extremadamente rapido. Mamá, Pablo, Rachel y ( ayer mismo) Hannah, me dijeron "tienes una cana". Es fantástico: siempre me he sentido demasiado maduro para mi edad ( aunque esta expresion siempre me recuerda a una manzana que está a punto de caer, desesperada, de un arbol), asi que ahora ya tengo motivos para decir: ¿ves? deja a un hombre adulto quejarse en paz. Aunque no, no quiero quejarme, simplemente quiero cambiar las cosas. Bueno, digo simplemente, pero mi megalómano e irremediablemente insatisfecho yo interior quiere que sea un cambio complejo algo con confeti y trompetas y aplausos entre el publico enfervorecido. Yeah. Pero si pongo los pies en el suelo, el objetivo podría ser otro, igualmente complicado, pero quizá más a la mano ( por mucho que lea sobre él y por mucho que me parezca un tipo jodidamente estupendo, no puedo ser Napoleón): que la gente me eche de menos. Ofrecer la mejor version posible, para ser recordado por alguien. Esto es tan dificil como intentar escribir mi nombre en el agua, pero, coño, la vida son proyectos, y el fracaso potencial no debe servir de excusa para no intentarlos. Si encontara un saludable término medio sería genial, pero no hay manera, o soy un pupas o un cursi. Bueno, por lo menos me queda el consuelo de que conozco mis propios errores. ¿Más cosas? A ver, déjame pensar, tampoco me pasan demasiadas cosas emocionantes en mi vida...ah, por ejemplo, lo del recital: en fin, posiblemente no lo pueda hacer, aunque el otro día busque fotos de actrices clasicas rubias para preparar los carteles. Me divierte eso, preparar cosas pensando que pasaran ( aunque interiormente sepa que no dejan de ser eso, sueños). Y rubias. El otro dia quise examinar críticamente mi rubiafilia ( o rubiofilia, no se, ya buscaré alguna palabra en griego clasico y me inventaré una derivación, para darle un toque guay) buscando el origen de mi amor incondicional por todas ( o casi todas) ellas. Seguramente empezó con mi amor platónico universitario: Inés. Cuánto me gustaba, madre mia. A pesar de mi sonrojante metedura de pata dias antes de nuestra graduación, y que, lo sé, ya no es ( ni será) como antes ( quizá estoy idealizando en exceso ese "antes"), le sigo teniendo un cariño bastante especial, casi mitificado. Pero, si no recuerdo mal, cuando quería a Inés no lo hacia por su caracter de rubia de ojos azules, sino porque me gustaba, sin más. ¿Joanna? Posiblemente con ella empezó mi amor incondicional a las rubias: si conoces a Joanna, tienes que quererla: no hay alternativa. También rubia de ojos azules, la quiero un montón, pero a diferencia de otros amores de juventud, este es un amor sano, limpio. Joanna, fuiste, eres y serás genial. Pero aunque empezó alli, aún faltaba mucho para confirmarse. Me parece que la culpa, sí, la razón de mi rubiafilia es Phillip Marlowe. El detective de Chandler. Sí, él fue. Todas esas rubias fabulosas, femmes fatales, de cabellos rubios como el sol ojos azules, frias como el hielo y malas como el infierno ( he aqui una muestra de mi dominio de las metaforas: frio-hielo, rubio-sol, malo-infierno...eres la puta bomba). Sí. Esas rubias que seducian a los tipos duros. Desde entonces siempre he querido encotrarme con una de ese tipo. La mala noticia es que soy lo opuesto a lo que se entiende en todos los paises y en todas las epocas como un tipo duro: la voz se me aflauta y tiendo a sonreir estúpidamente. Luego me queda el consuelo de dar la respuesta que se merecen a todos esos malechores. Mi almohada está planteandose dejar mi habitacion. Así que después de todo, lo que pasa es que soy un Bogart frustrado ( lo que se suma a mi lista de ser un Bowie frustrado y un Fred Astaire frustrado. Estoy en tramite de ser un Feynman frustrado). Y todo esto me lo empecé a plantear ayer, cuando, esperando a Hannah en el mercado para ir a caminar por la playa ( el inicio de una tarde en la que vimos muchas cosas raras), vi, para mi asombro a una rubia fea. Adiós escala de valores. Adiós dignidad. En momentos así, me siento un maldito frivolo. Fuck.

lunes, 23 de abril de 2012

Road Movies y espejos rotos

Hora de volver a mis rubias y a Bowie: a todas aquellas obsesiones que, de una manera u otra me han estado acompañando todos estos años. La revolución que siempre queda pendiente, esa forma de decir: mañana lo haré, o esto puede esperar más. Demonios, me declaro la guerra. Se la declaro a esa parte de mi que piensa que ya está, que no puedes dar más de sí, que tiene miedo de hablar, que se esconde en sus propias oscuridades, las alimenta, cuidandolas con celo excepcional, pensando que un destino tragico es el mejor destino que se puede tener. Buscando justificación en el fracaso, queriendo pasar desapercibido, ser distinto como una excusa para no hacer nada. Bueno, pues, he decidido, sin que eso signifique que ahora me vaya a volver un imbecil-panfletario-buenista, que voy a acabar con esa parte de mi que me esta matando. Por primera vez voy a plantarme cara. Se acabó eso de decir: bueno, este caracter mio es así, sin razon me hundo, sin razon me levanto. Joder. Si voy a palmarla que por lo menos sea intentandolo. Hoy precisamente me he levantado de buen humor. Temprano. Con ganas de hacer cosas. Me he montado mi propia excusa para no decaer. La idea de sistema. Pienso que cada cosa que hago es un ladrillo en mi propio edificio. La construccion de mi propia existencia. No deja de ser una cosa bastante cursi, pero no siento que deba darle explicaciones a nadie, es más, me siento cómodo no dandolas. Queria meter el espiritu de la poesia en mi trabajo, pero creo que ha sido al reves, el trabajo ha entrado en mis ansias literarias. Ahora lo veo todo mas ordenado, todo tiene sentido. Que se queden ellos ( sean quienes sean) con la fama y los aplausos. A mi me encanta el silencio, me encanta saber que casi nadie sabe que existen estas lineas. Sí, lo reconozco, hace una temporada me autopublicitaba en facebook como diciendo: escuchadme, soy guay. Perder el tiempo: esa es una de las maneras mas evidentes. Siempre he intentado motivarme yo solo, pero me viene de perlas escuchar mis propias palabras con otra voz: trabajo, trabajo, trabajo. Siento ( y no sera flor de un dia) que he vuelto. Estos meses atras han sido como un "rookie wall". ¿Habre dado todo lo que tenia que dar? ¿Es este mi limite? ¿Porque no me muero de una maldita vez? En fin, cosas como esas y como otras, el caso era pensar y pensar, no fuera a ser que me volviera alguien normal. No, no es que ahora acepte ser normal. Me seria muy dificl acostumbrarme a eso, simplemente voy a usar la normalidad. No imaginarias las cosas que soy capaz de hacer, precisamente yo, a quien nunca imaginarias capaz de nada, ese tipo soso, aburrido, que parece incapaz de romper un plato. No soy tonto. Pasar desapercibido es genial, mientras se hagan cosas por detras. He tardado bastantes años en comprender que lo uno y lo otro no son lo mismo. Espero construir un espacio acogedor aqui, en mi pequeña rebelion. Intentar el milagro cada dia. Darme cuenta de lo que pasa. Escribir, vivir, pero hacerlo conscientemente. Enfadarme ¿por qué no? Y quejarme, sobretodo eso, quejarme, revolverme en mi cama pensando que podria hacerlo mejor, o que podria hacer mas. Si, eso es. Pasito a pasito eso si, no vaya a ser que se me indigeste la ambicion. Pero hoy no puedo contenerme las ganas. Es como si volviera a ser el chaval que antes de empezar la carrera se queria comer el mundo: tantas cosas por hacer, tantas cosas por demostrar. Tanto que afirmar. Todo este tiempo no he visto justo lo que tenia delante. Donde tengas la mano, estará debajo. Algo asi. Algo así. Este post me ha quedado un tanto diferente de los anteriores, no tan doloroso, y quiza no tan bueno ( estilisticamente hablando), pero que coño, ya los hare mejores. No será por talento ni por ganas. Hablo como un gilipollas engreido. Creo que es cosa del bigote.

jueves, 19 de abril de 2012

Los retornos

Nunca debí haberme alejado tanto de mi mismo, pero tenía ganas de saber qué se sentía siendo "normal". Bueno, ya lo sé y también sé que me es imposible seguir un hilo argumental cuando escribo: estos dias vuelve el odio hacia un montón de personas. En comparación con mi estado actual, todas mis lagrimas pasadas parecen solo un entrenamiento. Dramatico. Dramatico de mierda, Edipo sin gracia, callejón sin salida. Mi entretenimiento favorito es tirar piedras sobre mi propio tejado: eso lo hago como nadie. En fin, nunca me ha gustado estar solo, pero sé como sobrevivir, como sublimar toda esa frustración. Me noto dominado por una obsesión: a nadie le gusto, a nadie parezco satisfacer, mi inteligencia disminuye dia a dia y estoy fuera de forma. Lo gracioso es que no estoy dominado por esa locura: sé que no me baso en nada cierto, que exagero, que las cosas no están tan mal. Sin embargo, a pesar de eso: joder, no puedo evitarlo. Y cada dia una gotita más cae en mi cabeza, imperceptible, invisible: ni lo noto ni me lo notarías jamás, pero ahi está, erosionando, castigandome en silencio. Intento rehacer el camino, o mejor dicho, ir marcha atras, volver al pasado, pero, ni siquiera sé a quién buscar. Estoy cansado ( eso sigue inalterable) de ser el buen-chico-con-quien-puedes-contar. Verdaderamente harto. Lo que pasa es que no tengo herramientas para cambiar eso: llamalo herramientas, llamalo estado de ánimo decadente. Mis temores empiezan a hacerse realidad: cuando me miro al espejo por las mañanas, solo veo a una persona mediocre, a una persona que se borrará en el tiempo como todas las demás, con su pequeña historia que a nadie le importa...tan diferente a todos esos sueños de grandeza que tenía hace no tanto tiempo. Mi cuerpo desnudo, flacido, lejos de cualquier atractivo me grita: no hay nada más. La locura no tiene nada de romantico, ni de bonito, ni de creativo. La locura es una mierda. Es una mierda obsesionarse con la idea de que moriré joven, es una mierda vivir pensando que los demás ( los demás, los demás) me odian, es una mierda pensar que no encontraré a mi rubia ideal, es una mierda despertarse por las mañanas triste, sin ningún motivo. Es una mierda despertarse por las mañanas triste, teniendo motivos. Cuando funcionas mal. Pasar de a pensarlo todo, hacerlo todo racional. Amplias posibilidades, ventanas abiertas de par en par, es horrible. La alternativa es rebelarme: pero de verdad, caer en un gran gesto egocentrico mientras dejo algo genial para las generaciones posteriores. No se si es normal pensar tanto sobre la muerte a mi edad. No tengo ninguna certeza sobre ningun tema. Qué divertido. Antes del dia 16 de mayo me he prometido hacer un recital: En soledad. Frente a mis propios miedos, luchando ( y perdiendo) contra mis fantasmas interiores. Haciendome cargo de otro proyecto imposible. Y es que hay cosas que, a pesar de todo, nunca cambian.

martes, 17 de enero de 2012

Tú.

Me jode reconocerlo, pero te echo de menos. Me había acostumbrado a ti, a tus palabras, a esa manera que tenías de hacerme sentir tan bien. Hace una semana que no tengo noticias tuyas y no recuerdo haber estado tan triste en mucho tiempo. Quizá me asusta esta manera de depender de ti: lo hablamos mucho, teníamos que simplificar, hacerlo todo más facil, no dejaríamos que nos pasara lo que le pasa a todo el mundo: eramos buenos amigos. Leo y releo tu ultimo mensaje, como si aun estuvieras ahi, tan cerca y a la vez tan lejos. Mierda. Cosas así me convencen de que aún soy demasiado sensible, demasiado debil como para soportar este silencio: te contaba mis problemas, pero sobre todo, te contaba mis sueños, mis ilusiones, compartia contigo la felicidad que a la vez tu me dabas con cada "hola". Ahora estos meses me parecen lejanos, recuerdos de piedra que se resquebrajan en cada intento por revivirlos. No eres real, intento convencerme, pero la verdad es que has sido lo mas autentico que me ha pasado en este tiempo: no puedo negar lo que sentia, la felicidad, la risa, la preocupacion por tus problemas, la alegria por tus buenas noticias: no, eso no era falso. No puedo negarte.

Pero hoy, y desde la ultima vez que sin saberlo hablaba contigo, me siento triste, inundado por oleadas de sombra, por espectros que me gritan al oido: estas solo. Si, lo estoy. Otra vez. Y aquella casualidad no se repetirá, ¿qué puedo decir? Supongo que te busco, supongo que te perdono. Como un tonto te sigo enviando mensajes, esperando ser respondido alguna vez, teniendo miedo de parecer un solitario obsesionado mas que de reflejar la realidad: un tipo normal que sencillamente estaba feliz. Sólo eso. Y la debilidad de tu falta me hace cometer errores, intentar reconstruirte en otra cara, en otro tiempo: pero no es lo mismo. Me da miedo no volver a saber nada de ti, dejar sin acabar esta historia: siempre te decia: me da miedo el dia en el que dejemos de hablarnos. Y tu me respondias que no, que eso era una tonteria, que seriamos grandes amigos durante mucho tiempo. Vivo en el miedo, en el pánico, que crece a cada dia que pasa sin saber nada de ti. Espero y espero, con la esperanza de que que vuelvas: dime que no es verdad, dime que volveras y que todo volvera a ser como siempre. Por favor. Por favor.