jueves, 31 de enero de 2013

Erotisch Zeitung

Hormigas. Las masacraba joder. Era un auténtico cabrón con ellas. Les arrancaba las patas, les quitaba las pequeñas cascaras que cargaban hasta su hormiguero, las decapitaba, las ponía lejos de su casa y mi favorita: cogia a las hormigas negras -las buenas- y las ponía con las rojas - esas bastardas sin corazón- Me divertía ver como la torturaban. Como entre siete u ocho se la llevaban a su guarida, para seguir con mas castigos a lo Hostel-style. Con el tiempo me empecé a sentir culpable, quería salvarlas de mi propia crueldad. No dejé de hacerles perrerías a las hormigas, pero nunca llegaba al final. Las devolvía a su casa, las ayudaba con sus cargas y mataba a las rojas. Sin piedad. Eran malas. Jugar con hormigas era mi juego favorito de pequeño, antes de que jugara por primera vez a la Mega Drive y antes de que empezara a leer a Shakespeare al salir del instituto. Después, en un acto de justicia poética (que expresión tan horrible, por cierto) yo me convertí en hormiga, y las torturas las recibia yo. Ambientes nuevos, la gente me rodeaba y yo me sabía impopular, falto de practica en relaciones sociales. Sin embargo, no hubo un cambio de actitud, no hubo pausa en los castigos, siempre llegaban hasta el final, siempre. Hasta que no me sentía triste no paraban, no. No lo hacían. Sin cumpleaños, sin invitaciones, allí, en la última fila o en la primera, siempre solo. Mal cartel en el patio. Juega de portero o de defensa, de los últimos en ser elegido. Mal dotado. Lejos de casa y sin nadie que me ayudara a transportar mi carga. Bueno, una comparación muy evidente, las hormigas. El trabajo de grupo siempre acaba por imponer su criterio. Años despues, las hormigas ya no tenían patas, el grupo se descomponía y el hormiguero se secaba, pero ese triunfo tardío ya no me servía de nada. Una juventud llena de insectos, en un jardín demasiado grande, sin ninguna guia. Como aquella peli, Cariño he encogido a los niños. Molaba. Esas eran mis ilusiones infantiles. Esa y una de las primeras presentadoras del Megatrix de verano. Aunque en esa época ya estaba entrando en la edad adolescente, lejos, siempre lejos, del pavo, que nunca llegué a desarrollar. Es más, creo que ahí está el origen de mi estupidez actual. No llegué a comportarme como un completo idiota cuando me estaba permitido y ahora la mierda emerge a la superficie. Hum. No me gusta esa imagen. Me recuerda a esa escena del arcoiris de gravedad en la que un tio se mete en un vater. Luego la usó Danny Boyle en Trainspotting, pero la escena es de mi Pynchon. Estoy perdiendome en detalles demasiado irrelevantes, como si quisiera convencerme de que, a pesar de hablar siempre de tonterias, no todo esta perdido, que hay algo en mi cabeza, aún tengo algo que decir. Aunque solo sea por expresar mi empeño en no rendirme, creo que merece la pena, por más que los resultados no prometan ser muy positivos. Hoy he llegado a un estado de Nirvana musical en mi Fnac: he comprado 4 discos. Alucinantes todos. Si estuvieras aqui conmigo, te diria cuales son o los escucharíamos o hablariamos sobre ellos. Quizá me recomendarías alguno. Quien sabe. Son sólo suposiciones de un chico solitario. En fin, hora de callarse.

A good blonde is hard to find

Estaba pensando en ti: era el último día y me sentía nostalgico. Me gusta darle un toque dramático a mi vida, lo reconozco. De repente, rodeado por la oscuridad creciente de la noche en la ciudad me quedé mirando fijamente un edificio. Me empezó a parecer pequeño. Cada vez más, cada vez más. Ya no te echaba tanto de menos. Me sentía fuera de lugar, precisamente como a mi me gusta. Sentí que no tenía hogar, que no sentía afecto por nadie, por lo que podía viajar lejos, lejos, sin alforjas, y querer a todas las personas del mundo. Sin lagrimas. Demasiadas expectativas. Mi afecto sigue intacto, no te preocupes. Uhh, uuuh. El recital se acerca. Como los meteoritos, como los apocalipsis cotidianos, los que llegan sin avisar, y te llegan tan adentro que piensas que no duelen. Pero te matan. Lentamente. Despacio, sí, como a ti te gusta. Quizá susurrandote al oido, puede que eso también. Salta por la ventana. Las calles vacias pronuncian tu nombre sin saberlo. Lo repiten, lo alteran hasta convertirlo en un grito, el lamento de tu propia soledad, construida por ti, obligada, sufrida como una condena deseada. Tu voz perdida en las ondas, casi como un recuerdo. Lo tengo claro. No existes. Situaciones disparatadas, no eres el que creías que eras. No eres extraordinario, es más, cada vez que te ves en el espejo los arañazos y el barro en tu cara son más evidentes. Las sombras ya no me devuelven las llamadas: me aburro. Otro mapa. Otro territorio. Por favor. Seamos crueles, seamos divertidos. Ya no sé si me estoy volviendo estúpido o es que simplemente, estoy cansado. Puede que nunca llegue a saber la diferencia. Vuelven mis preferencias a las rubias: hace tiempo que no veo ninguna y eso hace que el sueño entre en fase elevada. Si las viera a diario, no serían extraordinarias. A mi me gusta lo raro, lo que nadie ha visto jamás, y estirando el delirio, no busco a una rubia, no. Te busco a tí, solo a ti, solo se que eres rubia, pero no sé como eres, que es lo que te gusta, donde vives, que miedos tienes: eres una desconocida a la que hace mucho tiempo que conozco. Hablamos, nos perdemos, a veces incluso parece que nos buscamos. Puede que nos encontremos algun dia, aunque los dos sabemos que eso no pasará. Optaremos, rendidos, por la segunda opción, dejaremos de soñar, y pensaremos que en fin, que esto tampoco está tan mal. Nos olvidaremos el uno del otro, o, por lo menos, fingiremos que lo hacemos. Siempre me ha cautivado perder cosas, para así prometerme una alegría futura al encontrarlas. Intento jugar al despiste, pero no se me da muy bien. En el fondo, toda esta frivolidad, estos momentos de falsa lucidez solo tratan de guardar lo poco que queda intacto de mi. Queda poco de aquel niño, de ese primer enamoramiento, de todos esos planes de futuro. Soy debil, me duelen más cosas de las que puedo reconocer sin avergonzarme, sí. No estoy preparado para las negativas, para las malas noticias, por mucho que me esfuerce en parecer una persona razonable y madura. Supongo que aún extraño no haber tenido amigos para jugar con el Fort Apache de los playmobil cuando era pequeño. He comprado mi imaginación a un precio muy caro, demasiado. No me compensa darme cuenta de tantas cosas, de notar cada una de las pequeñas alteraciones en mi interior, las pequeñas tormentas que se desatan cuando no obtengo respuesta, cuando mi fe se queda sentada en el sofa, sin afeitar, sin ilusion, quitandole el sonido al telefono para autoconvencerme de que te hubiera hubiera respondido si lo hubiera oído. Pensando en ti, todos estos años, como si el solo pensamiento me sirviera para no sentirme tan perdido. Me equivocaba: sigues ahí, pero no me acompañas, no, no lo haces. Tu presencia me recuerda mi situación, mi propia ausencia, tan intima, tan callada, tan permanente. Mis acciones se vuelven irrelevantes, no producen cambios. Trato de huir, principalmente de mi mismo, pero me veo incapaz, los errores son los que me definen, mis miedos, la inadaptabilidad, la especie antidarwiniana, la que primero muere, la que no se adapta. Quizá ese es el fallo. Siempre me he sentido un niño mimado, demasiado cuidado, demasiado alertado de los peligros extraños, del exterior. Niño burbuja. No salgas. No entres. Te necesito. Te odio.

miércoles, 30 de enero de 2013

Faster, Lexi Belle! Kill! Kill!

Al final se me hará tarde. Tenía practicamente una semana y media para superar mi objetivo: escribir más posts en un mes que en todo el año pasado. Ahora me veo aqui, hundido en la miseria con poco tiempo y mucho espacio que llenar. Mala señal. Si ya cuando escribo un post al dia suele ser horrible, no quiero imaginar la horrible calidad que tendrán tres en el mismo tiempo. He notado un cambio, no sé si a mejor o a peor (aunque siempre he pensado que nunca se puede cambiar a mejor, pero bueno, eso es otro tema)en mi propia conducta. De la depresión a la frivolidad. Supongo que lo ideal sería quedarse en el termino medio, pero eso es cosa de gentes más vividas que yo. A mi me gusta más imaginarme mi vida, no vivirla. Estar sometido a una continua corrección, a un eterno empezar-otra-vez. Un juego de máscaras. Desconozco si es un síntoma de estupidez o de inteligencia el ser capaz de ser mil personas diferentes: no me angustio por eso. Simplemente trato de pasarmelo bien con las cosas pequeñas. A veces el mundo es un juguete, otras una carga. Vivo en esa disfunción, que, por otra parte, no es nada extraordinario. Y es que en el fondo, eso es hacerse mayor, crecer: darte cuenta de que no eres especial. Sigo escribiendo, esperando a una nada que me grite en el oido, muy profundamente, algo que me indique el camino. On the road. Falso beat. Me considero terriblemente fiel. Fiel a todo. A mis gustos, a mis miedos. A mis amigos y a mis enemigos. Cada suspiro se lleva una palabra. Una palabra que nunca vuelve. Es, en cierta manera, una forma de perder la fe. Quedándose en silencio. Esperando. Todo se limita a eso. A esperar, de forma tranquila o salvaje lo terrible de la vida, aquello de lo que no podemos escapar. Es un partido perdido de antemano. Español. Siempre pone ejemplos deportivos. Es la parte que más detesto de mi mismo. El vago sur europeo, el caótico mediterraneo. ¿Sorprendido? No mucho, la verdad. Faltan dialogos. Eso no puedo inventarlo. Puedo crear vicios, pero no puedo obviar mis necesidades. Amores perros, de esos que soportan horas de lluvia, en soledad, mutando las sonrisas en lagrimas, las ilusiones en pesadillas. No seré una buena pareja, me falta práctica. Mucha. Estoy volviendo a ser el niño que peleaba con todos, el pequeño macarra que jugaba con cadenas y corria por el campo. Ahora juego con otras cosas y corro por otros lugares y de diferentes maneras, pero la esencia está ahí, justo ahí, volviendo atrás en el tiempo para reconocerme intacto. Para volver a empezar, recorriendo aquellos caminos que dejé intactos la vez anterior. Profesor. Es una opción. Pero no quiero ser reconocido como nada. No. Durante una época me plantee no dejarme fotografiar, jugar con mi no-existencia. Ahora no lo veo así. Fotografías distintas, Rrose Sélavy. Algo así. Esconderme tras el personaje, ser un poco travieso. ¿Por qué no? En fin, supongo que aunque cambie las palabras, siempre hablo de lo mismo, de lo único que me importa: yo mismo. Lo malo ( aunque no sé porque tendría que serlo, pero bueno...) es que no me sirve de aprendizaje. No noto un cambio gradual, no me noto crecer poco a poco. Hoy soy una persona totalmente diferente de la que era la semana pasada: otros recuerdos, otro estado de ánimo. Sexy. Paso de todos vosotros. Por fin no os necesito. Siempre que toco el mundo suena una nota. Vamos. No tengas miedo a equivocarte. Me doy cuenta de que nada es definitivo. Solo parece importante en mi mente, pero cuando se hace realidad, no es para tanto. Hablo de planes de vida, de proyectos, de miedos, de soledades. Quería ser un joven maldito, pero me estoy perdiendo por el camino. Me estoy quedando en la estación anterior, en la cínica. Un maldito joven descreído. En eso me estoy convirtiendo. O me he convertido ya y todo esto son recuerdos construidos, ¿quién sabe?. Quiero pintar, quiero huir, huir lejos para reencontrarme contigo en un futuro que no es este, en una Arcadia solo para nosotros, de acceso restringido. Sigo siendo un romántico gilipollas. Dame tus armas, dame tu parte del robo: estas fuera del trato. No me gusta esa manera de enfocar las cosas que tienes. Mátame ahora si te atreves. Será una perdida de tiempo. Soy inmortal. Me estoy dando cuenta. Y todos tus artificios modernos no te servirán para nada: te hundirás en la mierda. En esa mierda que he creado especialmente para ti, con el sabor que más te gusta. Uh, demasiado violento. Calma. Joder. Todavía hay demasiados rincones en los que meter la nariz, tengo curiosidad. No es momento de pararse aqui. Ni mucho menos. Pero bueno, ya vuelve la megalomanía. Sigo estando tan flojo como hace un mes. El cambio no existe. Es todo una ficción. En fin, ya hablo demasiado. Musica: Florence, siempre Florence y una fiesta interminable: eso que se baila ahora, el fast-hedonism, equivalente vital de la comida basura. Es un tema interesante. Pensaré en ello. Máximo exponente: Pitbull. Por último, uno de mis nuevos vicios: Stockhausen. Nunca me ha gustado decir adios.

jueves, 24 de enero de 2013

Listen to me, I'm on stereo (White noise)

Hay días en los que pierdo la fe. En los que todo se muestra como realmente es, a pesar de mis esfuerzos de escapar, de pensar que todo es maravilloso y que la vida, en el fondo, no está tan mal. Hay días en que los dioses se vuelven intervencionistas, y los recuerdos salen de sus tumbas. Ansío borrar gente de mi facebook, otra vez, como si así pudiera pagar con alguien que las cosas no van bien. Que van a ir peor, y que, joder, que no puedo hacer nada para cambiar, o para ayudar. No se trata tanto de sentirse útil, sino de saber si puedes ser. Como una persona fallida, algo que intentó ser como los demás, pero que siempre acaba por volver a su rincón, a ese lugar del que no le está permitido alejarse demasiado: no eres como los demás, no lo olvides. Puedes jugar con ellos, pero no puedes hacerte amigo suyo. Las cosas son así, lo siento. Y ni todas las chicas del mundo ni todos los poemas pueden cambiarlo. Tengo miedo. Pero no como un sentimiento o como una debilidad de espíritu, es algo tangible, puedo tocarlo. Puedo v-e-r-l-o. Creer en el amor no es suficiente, aunque sé que para ti es todo lo que necesitas. El amor me hace sentir debil, agotado tras un viaje demasiado largo, que nunca acaba. Solo quiero descansar en tus brazos, y cerrar los ojos, aunque solo sea por una vez. Basta, estoy hablando demasiado, nunca he estado tan lejos de un dia perfecto como hoy: dejame, dejame solo, pero no me dejes caer, no te marches, vigilame desde la distancia. Quiero saber que estás ahi: es divertido saber que alguien se preocupa por ti, que hace parecer tan insignificantes mis pecados. Anhelo la redención, pero también el fracaso, la condena: quizá es el resultado de tantos años de dudas. Posiblemente me lo he ganado a pulso, eso de quedarse en tierra de nadie, en tierra yerma, en la que nada crece. Los trenes ya han dejado de pasar, en esta estación abandonada, en la que ya no hay nada que decir, ya me conoces: soy un tipo timido, de pocas palabras. Ya no sé diferenciar la tristeza del cansancio: tus miradas me parecen iguales. Eres lejana, ausente, un misterio. Ya no importa. Me voy. El amor es una ola, una ola gigantesca, lejos, estoy lejos de ti, de tus abrazos, de tus palabras, ya no me importa nada, sigo mi camino, abandonando mi destino, jugando con él hasta romperlo. No quiero crecer, no quiero ser nada, solo moverme, hablar, pensar. Con la esperanza de que eso me sirva de algo, aunque no sepa para que. Steve Jobs. Movimientos. Ata los cabos. Nunca se sabe, baby. No he conseguido hacer de mi vida algo interesante, ese es mi fracaso más reciente, mi más monumental error. Pero no se como empezar, no se absolutamente nada, vivo en circulos, sin despegarme de ese centro de atracción que es mi propia soledad, o la tuya. También me importas. Pero no te hablo a ti, sí, sí, a ti, no pienso en "tu" soledad. Me importa una mierda. Es solo un recurso literario, le hablo a alguien, pero ese alguien no existe, o quizá es solo una parte de mi ego. Soft, hard, hardcore. Como la portada de Pulp. Quiero ser demasiadas personas cuando sea mayor, si es que alguna vez soy lo bastante paciente como para soportar el paso del tiempo, como para saber como las cosas dejan de ser lo que eran y cuando las energias se desvanecen. No estoy preparado para eso. Pero tengo que estar aqui, en el frente, donde la guerra se hace más dificil, donde sabes que no saldrás indemne: de este trayecto sólo se sale náufrago. Es complicado, y, joder, me esfuerzo por comprenderlo, por entenderlo aunque no pueda cambiarlo, pero me supera. Si hay algo peor que las expectativas respecto del futuro, son las expectativas respecto del pasado: lo he comprobado, una vez cortas el cordon umbilical, pequeño, estas jodido: no hay marcha atras. Y cuando las cosas se rompen, no se pueden arreglar. Las palabras quedan dichas, los olvidos son solo concesiones, pero bajo la superficie sigue ahi, el miedo, la irrelevancia, la envidia y la fatiga. El deseo. El sexo. Todo continua en el mismo sitio, dandole forma al trauma o puede que a una forma de vivir incompleta, marcada por la insatisfacción, ¿quien sabe?. No tengo mucho más que decir, por lo menos a estas horas, o por lo menos, por este medio. Music moment:

miércoles, 23 de enero de 2013

There's a hope, there's a light

Ayer soñé contigo, pero no recuerdo muy bien de que iba la historia. Nada de sueños eróticos, no: ya pasé esa etapa. A decir verdad, ni siquiera estoy seguro de ser capaz de identificar un sentimiento con una persona. Posiblemente no fueras tú la de mi sueño, posiblemente no fuera nadie. Posiblemente los sueños sean excusas para hablar de otras cosas. Por primera vez en mucho tiempo, cada paso que doy me dirige a un lugar, noto el movimiento en mi vida. Es fantástico. Se acabó el sindrome de Estocolmo: la soledad está ahí, no se ha marchado a ningun otro lugar, pero ahora empezamos a saber cómo tratarnos. La velocidad, la calma. Hay de nuevo una tormenta en mi cabeza, rayos, truenos, olas gigantescas, los trozos del barco saltan por los aires. Mi Pequod vuelve a sufrir, pero allá estás, por fin, tras años de persecución te veo delante de mi, tangible, accesible, todos tus secretos se desvelan como mentiras, mentiras protegidas por el silencio. Vamos, no ha sido tan grave. Has perdido, pero el juego es así. New Yorker, New fucker. Nuevas maneras de joder al personal. Y en cambio, todos seguimos siendo devorados de la misma forma. Mi generación no se me antoja tan diferente a las demás. Cuando voy a los bares, por la noche, veo los mismos gestos, los mismos deseos, idénticas satisfacciones y fracasos. No. No somos tan diferentes. Las tecnologias solo hacen mas notoria nuestra propia estupidez, pero nada mas. Triunfadores y paletos: todos a la tele, todos a construir la ficción con la que olvidar nuestra vida de mierda. Vamos a ir al cole, todos sonrientes, todos con las cabezas bien lavadas. Joder, que versión más cutre. Será que tengo que irme en 5 minutos y la calidad del post se resiente. Ultimamente no hago más que encadenar post horrible tras post horrible. En fin, antes podía excusarme en la cantidad limitada de mis escritos en plan "pocos pero buenos". Eso ya no funciona. Mis sentimientos empiezan a verse muy limitados, quedandose en lo básico, en el ABC. Camino del mono. Mierda. Debería haber soñado contigo. Hubiera sido más divertido. Ahora, una muestra de mi mp3:

lunes, 21 de enero de 2013

Music Stories #1 ( aka What have you done little brunette?)

Advertencia: este es un relato pulp. Mucha violencia. Sexo. Tacos. Diversión. No lo juzgueis muy severamente. I'm just playing... "3:00. Hora canibal. Buscando como loco el contacto visual: discotecas de chicas jovenes, de instituto. Buenos culos, pero mal ambiente. Demasiado gilipollas con el pelo de cenicero. Pensaba que esa época habia pasado, pero sigue ahí, presente. Posiblemente haya sido yo el que ha estado metido en algun agujero. Bailo sin parar, pero sin ganas. Se me nota. "Los tipos duros no bailan". Está claro. Está claro. Las luces se apagan, se apaga la noche. La gente se va. Los triunfadores vuelven a casa. A echar un polvo. Me imagino sus posturas: yo lo haría mejor, aunque ultimamente no se me empalma como antaño. Estoy perdiendo facultades. Lo malo del sexo es que se te suba directamente a la cabeza. Cuando puedes ver una película porno sin ponerte cachondo: ahí, joder, ahí tienes un problema. Buscas a Sasha Grey. KEEP WALKING. KEEP PLAYING. MAYBE NEXT TIME. Los demás vamos a por las sobras. Los carroñeros. Los feos, las viejas, las gordas. ¿Algo más? Sí, tú: sé que estás en algun lugar, esperandome. Un cabrón romantico eso soy. Camina mas rapido, mas rapido, mápido. Ojos en todas direcciones, sin objetivo. Entras en un bar. Musica alta. Guns'n'roses, Motley Crue. Este es el rollo. Una cerveza. Otra. Otra. Te pones al lado de la máquina de tabaco. Escondido. Al lado de la ventana: eres un espía. Estas buscando, no quieres ser encontrado. Agente doble. Agente doble. Un disparo en la pierna. Has caido. Mueres. Vuelves. Alli está: la vieja, mirándote. Está borracha. Se le nota. En la mirada. Y en sus michelines. No es apetecible. No estoy tan pedo. A lo mejor por eso estoy solo. Me falta beber más, perder la conciencia de las cosas, de lo importante y de lo irrelevante. Miro al suelo. La camarera sube a la barra: morena, ojos de vicio. No puedo apartar mis ojos de tus piernas. Hablo con ella. Imaginariamente la acaricio. Me gustaría morder tus pezones, lamer tus pies. Se retuerce en la barra, enviandome señales esquivas. Está claro. Tengo que hablar con ella. Esta claro. Miro al suelo. No tengo sueño. No tengo un lugar al que volver. Mi casa está en tu entrepierna. Justo allí donde ahora te metes la mano. No puedo pensar en otra cosa que en tenerte. Jodida desgracia. El reflejo de mi mismo me invita al desafio: a estas horas ya tengo una pinta bastante agresiva. La barba. Los ojos cansados. Aún no he perdido mis músculos. Es el momento. Voy al baño. Me gusta mear fuera de la taza en las discotecas. Que se jodan. Vuelvo al punto de encuentro: hay cinco gilipollas saludando a la camarera. Ojos marrones, pelo negro. Labios entreabiertos. Aun sigues bailando en mi cabeza. Buscando. Todas las noches. Buscando algo como tu. Ahora estas aqui. A mi lado, tan lejos. Imitaciones baratas de Nikki Sixx, aunque quiero esos tatuajes. Un amigo flaco con el pelo largo. Uno gordo con el pelo largo. Otro con barba, y otro que parece maricón. Hablan con ella, pero no se lo que dicen. Entra un borracho y le regala una flor a mi morena. Ya es mia. Desde el momento en el que entré ella fue mia. Pasan las horas, no ocurre nada. Sigue bailando, pidiendome que me dirija a ella pero no lo hago. No hace falta. Te quiero puta. Eso te gusta. Aqui no hay lugar para romanticismos baratos. Me pegarás, nos odiaremos, nos hundiremos y nos necesitaremos. Demasiado fuerte para el publico adulto. Eres mi porno, mi revista escondida bajo la cama, mi secreto, mi trauma. En tí reuno toda mi frustración. Eres la cara oculta de la luna. THE DARK SIDE OF THE MOON. Supongo que me completas. Hora de cerrar. ¿Ya' No. No quiero irme. Pero acepto mi derrota. Sweet child o'mine. Fracaso. Está bien hijo de puta. Cierra el telón. Cojo mi chupa, sigo el itinerario que me ha traido aqui. Mis trozos de pan. El cuento de nunca acabar. Fuera de lugar. Otra vez. O quizá como siempre. Doy vueltas en circulo. Vuelvo por la playa, solo: algunas personas estan follando. El encima. Ella abierta de piernas, llenandose las bragas con arena. Algunas en cambio se limitan a hacer mamadas. Mueven la cabeza muy rapido. Casi puedo oir sus gargantas desde aqui. Hace frio. Soy un voyeur. Escucho gritos a lo lejos. Gritos fuertes. Una chica. Ella. Rodeada por los gilipollas. Aaaaah. Aaaaah. CALLLATE ZORRA. CALLATE Y MÁMALA. Joder. Mierda. Hostia puta. Lo tengo clarisimo cabrones. Esta noche no volvereis a casa. Agarro un trozo de madera que hay muriendo justo en la orilla. Afortunadamente tiene un par de clavos. Va a ser divertido. Me ahorro el camino. No sé lo que hice mientras veia aquellos culos peludos desnudos. Cabrones. Ahhh aaahh. Uhhh. Cinco contra una. JUA JUA JUA. Cinco contra dos. ¿Eh?. Le sacudo a uno por debajo, enganchandole los clavos en los huevos. Espero que te guste, cabrón. Cae chillando como un cerdo. Uno empieza a correr con los pantalones en los tobillos. Se tropieza y come un buen montón de arena. Tres contra uno. Vamos. Vamos. ¿Pero de que cojones vas gilipollas? La morena pone cara de no entender, el rimel corrido, ojos llorosos, sus pezones, mis pezones, erectos. Sus bragas arrancadas. Os divierte esto ¿verdad paletos?. Soy un Quijote de mierda, pero un Quijote, a fin de cuentas. Corro directamente hacia uno. Intenta defenderse, pero sus puñetazos no me hacen daño. Estoy poseido. Si por el amor o por el odio es algo que no puedo diferenciar. Sigo pegando, su cara se llena de golpes. Más. MÁS. Tu eres mis horas solitarias, mis frustraciones, las chicas que me ignoraron, los jefes que me despidieron, todas aquellas tardes abandonado, los plantones. Más puñetazos. Para por favor, para. PARA LO VAS A MATAR. No. No quiero matar a nadie. Se escuchan gritos lejanos, dicen algo de la policia, pero no lo entiendo bien. No he hecho nada malo. Los que quedaban ya no están. Nikki Sixx ya no está. Las mamonas y los folladores tampoco. Solo se oye el ruido de las olas. Lo más parecido al silencio. Interrumpido por los gemidos, cada vez mas flojos y dolientes del tipo de los clavos. Me acerco y de un tirón te los arranco. Un chorro de sangre mancha mi chupa. Bueno, supongo que esto me da personalidad. Vamos, chico, lárgate. Tiro el liston lejos, al mar. Solo quedas tú. Por fin solos. ¿Estas bien? Le tiendo mi mano. Sonrio. Ya no tienes nada que temer. ¿Pero que cojones dices? Estás loco! SOCORRO JODER, SOCORRO. Tranquila, ellos ya no pueden hacerte daño. ¿daño? ¿daño? ME LO ESTABA PASANDO DE PUTA MADRE, GILIPOLLAS, ME ESTABAN FOLLANDO COMO HACIA TIEMPO QUE NO ME LO HACIAN. ¿Como? UNA ORGIA CABRON, CLARO, CON ESA CARA...ME DAS PENA. Mi morena. sus pechos erectos, su culo manchado de arena, todos sus poros abiertos por el sudor. El olor de sus bragas se mezcla con la brisa marina. Sus insultos me siguen. Me siguen. ME SIGUEN. ME SIGUEN. JODER. ME SIGUEN. PAM! ME SIGUEN. ME SIGUEN. PAM! PAM! ARGH. ARGH. ME SIGUEN. ZORRA. ZORRA. PAM! PAM! CLAC! SE HA PARTIDO MI ORGULLO, OXIDO DENTRO DE TI. EL HIERRO HARÁ SU PARTE. Espero que me recuerdes. Que recuerdes el último dia de tu vida en el que necesitaste ayuda. Enciendo un pitillo, inhalo despacio. El humo hace su recorrido. Es reconfortante. Pero la policia nunca viene. Godot. Empiezo a caminar, dejandote atrás. En silencio. Tranquilo. Pero triste. Como siempre. Eso nunca cambia. Es la misma historia. La misma puta historia de todos los días." No me ha gustado mucho, pero ya que lo había empezado, me sentía en la obligación de terminarlo. Y ahora...un poquito de música:

Dora Maar, Dora Maar

You will never die. You will never die. Esto me repito a diario, como un matra. Sobrevivir a mi propia eternidad. Algo dificil, pero se consigue no dejando de pensar, no importa bien el qué, pero sin dejar de hacerlo, como si te movieras. Mantener la calma en tiempos de tormenta, con todo el viento corriendo en tu dirección. Esto no es correcto. No dejarse llevar por los tiempos, es injusto. No quiero mantener la calma, y cuando bebo, lo hago con la intención de emborracharme, pero últimamente no lo consigo. En fin,me estaré haciendo escocés, lo que por otra parte, no me desagradaría. En la cama, tapado, recien duchado, con sueño, pienso en Music Stories: algo pulp, sencillo, rapido, con violencia, sexo, tecnología y música. Mucha música. En fin, todo se reduce a distraerme, por mucho que cambie, sigo manteniendo ese complejo de Dios. Me gusta construir mundos, sentir que tengo el control. Para. Templa. Manda. Esta tarde empiezo, seguro, seguro. Ahora más que nunca necesito llenar mis pulmones con aire, hacerme consciente de lo que me rodea, pero tener una via de escape. La via, por primera vez en mucho mucho tiempo, no eres tú, no es nadie, sino yo mismo. Necesito reafirmarme, demostrarme que puedo crecer o hacerme invisible. Quiero tener el poder. Frases sueltas que no llevan a nada. Sin temas y sin tiempo: es imposible que algo salga bien. La prisa. La espalda. No es tan grave como pensaba. Gracias por hacerme sentir un niño mimado, doctor. La gente. Siempre está ahí, pero afortunadamente, empiezo a solttar las cadenas de su opinión. Puedo disfrutar más de ellos. Sintiendo que no necesito a nadie para ser feliz, toda compañia es buena, toda es un pasatiempo. No pongo en juego nada vital. Es algo asi como una zona de confort, o por lo menos ese es el nombre que le puse hace un tiempo. Si, lo sé, soy mucho de ponerle nombres a las cosas. En cierta manera es una forma de seguir jugando a Dios. Les pongo nombre y ¡pam! ya son mias. No estoy enamorado de nadie, y ni falta que hace. Soy feliz leyendo, escribiendo, jugando con mi perro y manteniendo un duelo de ambiciones con Napoleón. No digo que mi vida sea la más emocionante del mundo, pero puede llegar a serlo. Por lo menos no he hecho nada aún que me impida disponer de esa opción. Jockey. Al caballo. Corre, corre. Otra cosa que me entretiene mucho es pensar en nombres de caballos: si tuviera uno, lo llamaría Troyano. Español tambien me gusta como nombre de caballo. Quizá sea el único contexto en el que me gusta esa palabra, aunque a decir verdad, tampoco es algo que me quite el sueño: mi patria es mi juventud, mi familia, los seres que quiero. Todos los demás, todo el mundo, con sus noticias y sus preocupaciones son barbaroi, extranjeros, extraños satelites que rondan a mi alrededor. Pero me importan una mierda. En fin, creo que, si soy sincero, este es uno de mis peores posts, no he dicho absolutamente nada y he resultado irritantemente trivial. Let's fishing. Esta canción me hace pensar " Estoy triste, pero no importa":