martes, 13 de diciembre de 2011

The information

Sigo sin encontrar los equilibrios, más allá de los de Nash, que estoy leyendo últimamente, no sé bien para que...quizá para darle un poco de alimento a mi megalomanía de mierda. El otro día, por ejemplo, se me ocurrió empezar a escribir un diario, sin grandes pretensiones, sino simplemente ir contando lo que me iba pasando cada dia, pero enseguida empecé a intoxicarme con mis propias aspiraciones, tendría que ser de tal o cual manera, incluir alguna historia, algún personaje...joder, si escribo un diario pensando que va a ser leído, ya es otra cosa, no sé muy bien cual, pero otra cosa, a fin de cuentas. El año pasado, a estas alturas, hacía tres dias que andaba llorando por haber conocido a Adriana. Llorando de alegría y de pena a la vez. Ojalá pudiera olvidar, quitarme un poco del peso que me supone acordarme de todo: ahora me da un poco de verguenza reconocer lo débil que soy en realidad, me da asco tener tan poco aguante y hundirme con cualquier tontería, con cualquier palabra o silencio. Antes me agobiaba, quería cambiar, no ser así, y que mi vida fuese un musical, pero ahora...ahora me da igual todo, simplemtente me limito a agarrar fuerte el timón cuando mi ánimo se pone tormentoso. Callado, ausente, en ocasiones pienso que voy a acabar loco un dia de estos. Otras veces pienso que lo único que me hace falta es salir un poco más a la calle, tomarme la vida de una manera más relajada, pero no puedo hacer eso, permitirme el capricho de ser ligero va contra mi propia manera de entender la vida. Todo me importa. Todo significa algo. Eso lo mezclo con no darme importancia y pensar que no soy nadie. Así vivo. Como puedo. Sin grandes aventuras ni historias que contar. Por más que me caiga, seguiré tropezando con la misma piedra, porque quiero, pero sobre todo, porque me hace falta, necesito pensar que algo me puede cambiar, que alguien me puede sorprender. ¿ Vida de pelicula? Pues sí, no tengo porque avergonzarme de eso. Esta voz que grita "odia. odialos a todos" no puede privarme de este capricho. Sigo escribiendo poesía, más como una necesidad de ser otra persona que por que realmente considere que algo de lo que escribo es bueno. Las poesias que me gustan ya están escritas así que no tengo mucho más que hacer. Cuando comparo a T.S. Eliot con mis garabatos, me dan ganas de tirar todas mis libretas a la chimenea. Eso sería muy propio de un artista bohemio no? A la mierda la bohemia, los beatniks, las rubias y los besos. A la mierda todo. NO PUEDO CONTENERME. Y cuanto más me reprimo más va creciendo en mi interior una sensación de incomodidad conmigo mismo, una especie de otro yo triste, solitario, que de vez en cuando sale a la superficie y toma el control. Es falso pensar que solo soy yo cuando estoy contento. No. Soy yo siempre, en todo lugar, en mis errores, en mis lastimas. Siempre soy yo, y no puedo escapar. Quizá debería permitirme un lugar para reír, pero ahora no puedo: comiendo solo, esperando que llegue otro día en el que poder tener algo de compañía, con la segura tranquilidad de que por más que escriba en un blog, nadie nunca me conocerá de veras, únicamente escribo una parte de mi exagerada, dramatizada. Incluyo en el engaño al mundo entero, y con él, a mi mismo también. Veo a mis dedos como ramas pequeñas a punto de quebrar. Me encanta ver como la piel del dedo anular se queda un poco floja después de haber estado tantas horas escribiendo sin parar cosas que sé que tendré que volver a leer. Repaso mentalmente a todas las chicas que me han gustado alguna vez. También las que no me han gustado nunca. Las simpaticas y las gilipollas. Las estúpidas y las majas. Todas ellas estan ahí, taladrándome el corazón por algún lugar. No puedo sacarlas. Sus nombres no desaparecen, no puedo evitar acordarme, en algún momento perdido de la tarde que en un momento de mi vida me gustaron, y que pensé en ellas como en algo más que simples personas, las endiosé, las cosifiqué, las estrujé y retorcí para dejarlas a mi medida, un espejo femenino en el que me gustaba mirarme a diario. Las expectativas, putas todas, desgarrándome el mundo en el que vivo, tan diferente de la realidad de mis sueños, tan agradables, tan cercanos, en el que se me parece dar una oportunidad para hablar, o simplemente para estar callado, sin necesidad de tener que hablar para agradar a nadie. Oh, no, eso ya no lo hago, ya no hablo para agradar: me he acostumbrado tanto a estar solo ( solo de verdad, por dentro, en un grito perpetuo que no puede ser verbalzado, en una serie de preguntas que van perdiendo el sentido poco a poco, repetitivas, apenas audibles ya, que arañan y lloran) que no me preocupan los demas. Sigo siendo aquel niño que no quiso aprender a montar en bici ni a nadar. Yo solo. Siempre. Por mi cuenta. Vivir así no es la mejor opción ya lo sé, pero...no pienses que voy a rendirme ahora...si soplas puedo partirme por la mitad, sin remedio, pero no dejaré de caminar. Sigo pensando que tengo que hacer algo, es lo que me da sentido, mi existencia depende de lo que haga. Joder, necesito un iPod para escuchar musica todo el santo dia. La musica, la musica, la musica...no firmaré la paz con vosotros jamás. Sigo con ganas de borrar a gente de mi pequeño mundo. Seguir sin orden es lo que mejor se me da, simplemente ponerme aqui delante, y dejar fluir lo que me va pasando, sin más. Sublimar mi frustración, mi miedo, mi furia, mis temblores, lo que me falta por ser, la distancia entre tú y yo, todo eso está aqui, respirando en cada letra, luchando por ser mejor de lo que es, aunque no pueden serlo, lo saben. Lo sé y creo que lo sabes tú también. En dias asi, me resulto un desconocido para mi mismo, y únicamente hago que darle vueltas a la misma idea, joder, chico-solitario-pero-sensible-que-quiere-que-una-chica-le-ayude. Mierda, si me doy cuenta hasta yo. Mis ojos son un terremoto, una quiebra de la razón, todo me sale mal, y dejar testimonio de ello no es suficiente. Compré el otro dia la pelicula que vi tantas veces el año pasado, ¡Olvidate de mi!, intentando rescatar un poco de aquella luz que apenas llegué a entender, pero ya no es lo mismo. Ahora solo es una pelicula, sin alma, la puedo parar a mitad, cuando quiera, no podré encontrarme con aquel espíritu. Me estoy recreando demasiado en ti, Adriana, no es justo. Guardar aquel recuerdo con el mismo cariño con el que lo tengo guardado aún hoy, después de tantos días, es lo mejor que puedo hacer. Pero es un juguete sin pilas. Ya no funciona, ya no se mueve. Me queda lo bien que me sentí, pero nada más. Me justifico ante mí mismo, en el altar de mi estupidez, condenado por mis propias ilusiones. Pienso tambien en Patricia, aunque ni siquiera sé si tiene sentido seguir nombrándola. Me ha hecho sentir tan estúpido, tan estúpido y tan absurdo que no pienso hablar más de eso. Ahora os agolpáis todas en mi cabeza, invisibles, torpes, pasáis a trompicones por mi mente, dejandoos el nombre en la puerta, y recorreis así, en silencio y desconocidas cada rincón ridiculo de mi existencia. No es para tanto. Ya conocerás a alguien. No creo. No se me da muy bien eso de vivir. Las hojas se van marchitando, y caen. Caen.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Fuegos pequeños, atardeceres de bolsillo

Sabía que tarde o temprano ibas a volver y hoy, después de varios dias de avisos, puedo darte nuevamente la bienvenida. Esta tarde he borrado a varios contactos de Facebook. De 38 he pasado a 25. Seguiré la progresión hasta quedarme en una inconfortable nada, en un silencio doloroso que al parecer, es un lugar del que no puedo escapar. Y es que hacía tiempo que no me sentía así, pero, joder, me resultas tan familiar que te reconozco enseguida. A diferencia de otras veces, en esta ocasión puedo identificar el comienzo: el final del recital. Quizá la gente que me vió leer pudo pensar que estaba interpretando, pero se equivocaban: fue el único momento en el que me sentí libre, plenamente identificado con la idea que tengo de mi mismo. Una vez se apagaron los focos, la realidad y su feo rostro hicieron acto de presencia. Todos hablaban, todos sonreian: había sido un éxito. Pero yo empecé a bloquearme, aún hoy me considero incapaz de dar una explicación convincente a eso que me pasa: el psicólogo me dijo en aquella ocasión que era fobia social. A falta de una definición mejor, la daré por buena. Jugando solo con mi cartera, mientras a mis espaldas, la camaradería, la amistad y las sonrisas tomaban el terreno. Me doy cuenta de que estoy evitando decir exactamente como me sentí, adornando el lenguaje, dándote la bienvenida y todo eso. Me convertí en un jodido extraño: dudo mucho que alguien se haya sentido asi alguna vez, era como si el miedo fuera una viscosidad que se me pegaba a la piel, no podía quitarmela, no podía, y cada vez me hundía más y más. Ni siquiera me despedí: sencillamente, di un pequeño saltito y empecé a andar. "No me echarán de menos", pensé. Y es que en esos momentos...en fin, me vuelvo invisible, pierdo mis atributos humanos y me convierto en una piedra sin vida. Me había pasado toda la semana intentado visualizar aquel momento, y en mi mente, su aspecto era diferente: todo el mundo quería hablar conmigo, fascinados como estaban con mi interpretación: me daban sus emails, querían volverme a ver. Las expectativas. Al dia siguiente me desperté con la idea de organizar algo por mi cuenta: vuelve el niño que juega solo, que no quiere aprender a montar en bici, el que piensa que se basta a si mismo para sobrevivir en este mundo. Aún hoy no he abandonado esta idea, pero va perdiendo fuerza: posiblemente el martes ya la haya descartado. Mira que frias tengo las manos, Noelia me da la mano y me dice que pases un buen dia, muchacho. Un momento de humanidad...de sentirme vivo, normal, natural. Pero pronto se pasa. Vuelves, vuelves, silenciosa como siempre, pero con algo nuevo, diferente....últimamente sospecho por todo, como si el mundo girara a mi alrededor, con un significado que esta esperando a ser descubierto: delirios de grandeza otra vez. Me da miedo no ser grande, temo el dia en que no quiera serlo, porque ese dia despertaré a la gran nada en que se ha convertido mi vida. Nuevamente la idea de la justicia: no es justo que me sienta así, pero es un hecho, me estoy deshaciendo, descomponiendo sentimentalmente. Ya no puedo amarte. Pero aún puedo pedir ayuda, quiero que me rescates, en el fondo soy un romántico y eso es lo que necesito, que una chica me devuelva a la realidad, que me diga que no estoy solo, y todas esas cosas. Me gustaría, por lo menos, saber que se siente, si es verdad que eso te cambia la .vida, si es cierto que tendría más energía para vivir, con más alegría. Yo que sé. Todo es virtual y efímero, todo desaparece, o no contesta, o ni siquiera existe. Te echo de menos, pero no sé que cara tienes, si eres rubia o morena, si te gusta sonreír o no, si soportarías que te hablara de cómo David Bowie decidió irse a Berlín una y otra vez. Desconozco siquiera si existes, supongo que sí, pero solo en mi pasado, o en mi memoria, o en una dimensión inalcanzable para mí. De todas formas da igual, te dejaría escapar, me convertiría en un egocentrico que se cree todopoderoso, que no necesita a nadie, que es un genio. O un gilipollas. Estoy triste, eso es innegable. Ver la luz durante una temporada no ha estado mal, es más, durante alguna temporada llegué a imaginarme como una cabeza más, perdida en la masa, una palabra perdida en la interminable novela de la vida ( joder, que cursi me ha quedado esto...sería facil borrarlo, así nadie sabría de mis errores, pero si no me conoces equivocandome ¿ crees que puedes decir que me conoces?). En estas catacumbas reabiertas con billete sólo de ida, te sigo imaginando como en una pelicula, pensando que de casualidad me dirás algo y despertaré de nuevo a algo diferente, dándole de nuevo sentido a lo que me pasa, a lo que me rodea. Me salvarás, no se ni cuándo ni cómo ni dónde, pero sé que lo harás. Pensar que eso será así algún día es lo que me mantiene lejos de pegarme, de negarme la imagen en el espejo y no luchar por mantenerme a flote en este naufragio que siempre vuelve, que nunca se muere del todo y que ahora tiene más fuerza que nunca. Este silencio, esta parálisis. El fin. El fin.




P.D.: Me alegró mucho leer tu mensaje, Nox. Sin embargo, me desconcertó ( aunque he de admitir que positivamente) una frase tuya:."Me gusta leerte. Lo sabes". Siento decirte que no lo sé, porque no sé quien eres. Seguramente nos conozcamos, o quizá no, en cualquier caso, déjame que te dedique esta canción. Espero que encuentres tanto placer al escucharla como yo al dedicartela.

lunes, 24 de octubre de 2011

No me acuerdo de tu pregunta.

Esta claro que aqui solo puedo escribir cuando me siento mal, o mejor dicho: fatal, como una mismisima mierda. ¿El porqué? No existe, sencillamente es uno de esos cambios de humor fruto de mi bipolarismo genial. En fin, el unico remedio es esperar a que se acabe el dia y rezar para que mañana sea diferente. Hasta ayer pensaba que no necesitaba a nadie, que eso del amor era algo accesorio, no fundamental en la vida y que, mas o menos, podia vivir sin el. Como otras muchas veces, me equivocaba. Veo a personas que se quieren por todas partes, me envuelven como tentaculos de pulpo sus sonrisas y sus carantoñas. Sería muy cursi si afirmara que yo tambien quiero sonrisitas y carantoñas, pero seria muy cínico decir que no las quiero. Siempre en medio. Siempre perdido, en ninguna parte. Ayer mismo pensaba en mi contradiccion interior: he llegado a ese punto en el que estoy muy comodo solo, no solo en lo que a novias se trata, no. Estoy feliz estando solo, sin nadie: unicamente en compañia de mis pensamientos, que ultimamente adoptan la forma de miedos y temores ridiculos. A la vez me dio por pensar que tengo ganas de conocer a gente nueva, no se, como si ya hubiese exprimido las posibilidades que tenian las pocas personas que conozco o como si ya fuese demasiado tarde para poder hacer algo asi. Sigo peleandome con mis impulsos y trato de borrar tu cara, que se aparece en mil apariencias distintas en mis sueños con grandes proyectos, con enfermizas grandezas condenadas al fracaso. Soñar para poder vivir. Preferiria que fuese al reves, yo que se. En fin, hoy estoy triste y cuando eso me pasa suelo perder la perspectiva. No me pidas ahora que sea razonable. No puedo serlo. ¿Que mas? A ver a ver...soy consciente de que siempre hablo de lo mismo, pero no me apetece cambiar de tema: unos sueños se me cumplen, se estan cumpliendo a diario y eso es genial, pero parece que nunca se puede obtener la felicidad. Lo paso mal en momentos asi, pero, por raro que parezca, me parece justo: no cambiaria nada. No cambiaria mi dolor por un poco de tu alegria. Mis lagrimas y mis angustias estan hechas a medida, como un buen traje, hecho con los mejores tejidos, creados a lo largo de años y de frustraciones varias. Y aun, tonto como soy, espero el milagro, ese encontrarme contigo de casualidad ( ¿cómo si no?) y pensar enseguida dónde demonios habias estado todo este tiempo. O mejor aun: acabar con el tiempo porque una vez que nos veamos, el tiempo morirá y viviremos en la eternidad. ¿ves? al final acabo siendo un cursi de mierda...hablandole a la nada, sublimando mi soledad en los libros que voy a leer "El metodo de Steve Jobs para resultar genial ante cualquier audiencia" y otras cosas que no entiendo, como el lenguaje de programacion C, en código ANSI ( que no tengo ni puta idea de lo que es, pero el autor murio esa misma semana y yo, mitómano perdido me entregué al placer de recoger su antorcha aun humeante). Cada vez me aislo mas, pensando que entregarme a objetivos inalcanzables sera suficiente para acabar con ese recuerdo persistente que me dice: buscame, buscame. Te he perdido tantas veces que ya no se si existes, si es posible encontrarte, despues de todo. Llueve aqui, en casa, y ya empieza a oscurecer pronto. La oscuridad me sirve de hogar imperfecto, puedo esconderme, y agazapar mi mirada en lineas escritas, en semaforos mojados en rojo, y ahora en verde, en otras miradas perdidas en sus cosas, ajenas a que, a escondidas, las espio, imaginando futuros imaginarios que jamas se llevaran a cabo. Me preguntas si soy feliz haciendo esto. Pues no, no lo soy, pero seria aun peor si no lo hiciera, si me negara la posibilidad, entendida como algo abstacto, como una idea, un concepto. Eso eres, sí, eso eres, una idea, un leitmotiv para hacer otras cosas. ¿ Encontraré algo mejor que tu espiritualizada belleza que tu celestial bondad que tu eterna juventud y tu amor?

Sinceramente, espero que si.

P.D.: Debido a mis rubias, habia pensado reconvertir este blog en un blog estrictamente musical, en el que analizara ( a mi manera, eso si) los discos que mas me gustan. Sin rechazar el comentario de algun disco, esta claro que el objetivo de este blog ha estado claro desde un principio, y lo sigue estando. Menos mal.

jueves, 22 de septiembre de 2011

My napoleonic week

Como siempre, no se como empezar este post, pero, tambien como siempre, necesito ponerme aqui delante, en esta pantalla en blanco para escribir algo, lo que sea, cualquier chorrada insignificante, para por lo menos pensar que estoy ordenando esas cosas sueltas que andan por mi cabeza. Metido en mi nueva rutina, me he reconocido en el espejo como si nada hubiera cambiado: sigo teniendo miedo, o pánico. La fobia social no me desaparece, es mas, parece feliz de estar ahi, cada vez mas comoda, a sabiendas de que puede desarrollarse cada vez mas, crecer y hacerse fuerte y saludable como uno de esos niños rollizos que cuando sean mayores se haran modelos. Agua mecánica, circuitos fundidos en estos dias en los que pienso mas que de costumbre. Sigo calentandome la cabeza, preocupandome por mi mismo, como si fuera el centro del universo, acaso lo soy: no se me ocurren otras alternativas ( o por lo menos otras alternativas interesantes). Ayer soñé con Noelia. O quizá han sido hace dos noches, el caso es que me noto que he perdido la perspectiva y, como esas cosas o las cuentas enseguida o se olvidan, pues eso, que mas o menos he olvidado los detalles esenciales, pero intentaré una reconstrucción, a la manera de ese naufrago que, instalandose en su nueva isla-hogar, visita los restos del avion siniestrado con la esperanza de encontrar viveres que le puedan servir de alimento. Me miraba a los ojos y me daba un beso inocente, un beso en los labios como de niña pequeña, sin lujuria, sin pasión, simplemente con inocencia y cariño. Con amor. Y con la alegria al mirarme de reconocer en mi a alguien que tambien la quería de la misma manera. Abrazados, caminabamos por la calle y a mi me daba la sensación de reconocer otra vez a esa idea de chica ideal que hace tiempo llamaba "Violeta" y que ultimamente me habia desaparecido del mapa. Me desperté intranquilo, con esa nostalgia que me indica, ya desde primera hora de la mañana, que la carga que voy a tener que soportar a nivel animico va a ser un poco superior a la normal. Tristeza, en cierta manera justificada porque cada vez que sueño con alguna chica significa que me voy a despedir de ella, como si mi amor anterior hubiera sido la fiebre que se rompe con el sudor del sueño. Ayer, si ayer, ( entonces soñé con ella hace dos noches, si, asi fue) me revolvia en mi cama, tenia que verla, tenia que hacerlo, tenia que sacar esa maldita espina de mi: ¿seria ella? despues de todo, de lo diferentes que son nuestras vidas ¿ era Noelia mi salvadora? porque despues de todo, eso es lo que busco o por lo menos, esa creo que es mi intencion, por mucho que quiera escondermelo a mi mismo. Se que me volveré loco en algun momento, loco definitivamente, consumido por mi propio miedo, que es como una viscosidad que no se me quita de la piel, que me descose mi capacidad para relacionarme con la gente. Aun me acuerdo de la primera vez que hable con Noelia, de como me alegró, y de como lo ha seguido haciendo en cada intervalo de 2 minutos que he estado frente a ella, comprando diversas cosas, unas veces por necesidad, otras como excusa para simplemente decirle hola. Saber sus horarios y si tengo que ir por la mañana o por la tarde para poder coincidir con ella no se si es romantico o sencillamente es estar un pelin obsesionado con ella, porque si, no se me escapa que hay muchas posibilidades de que este sobredimensionando todo, de que la este mitificando y de que no sea ninguna musa ni nada. A decir verdad, tengo ganas de estar con ella y ganas de no estarlo: es una extraña mezcla de sentimientos y me pasa con todo e incluso conmigo mismo. Si me amo y me odio a partes iguales, ¿como no voy a hacer lo mismo con los demas? Pues esta tarde me he atrevido, si, he dado un paso al frente movido por la necesidad de mi corazon, como aquel vestusto heroe mio protagonista de Werther, y le he dicho: con que mano coges los vasos? ( esta pregunta, a priori absurda, era totalmente pertinente, porque tiene vendado un brazo) con esta, me ha dicho, y le he respondido: es que queria invitarte a tomar algo, y se ha reido. Se ha reido. Una sonrisa deliciosa. Y entonces que? que me dices? le he dicho. Esta semana la tengo un poco liadilla en casa, pero tengo tu telefono. Ah si? pues yo no tengo el tuyo, le he dicho. Es el 666...queria asegurarme ( ultimamente reviso todo dos veces, obsesivamente, como si yo mismo me pudiera poner la zancadilla, como si mi sombra se burlara de mi y tirara fuerte de mis trenzas). Si, me acuerdo, porque cuando lo veia decia: mira como satan. Asi me ve, como un angel caido, como el renegado que se sublevo contra Dios y perdió, el eterno derrotado. Mas o menos ha acertado, aunque es de justicia reconocer que el tiene mas encanto que yo. Todo el mundo lo tiene. Toda la gente me parece mas simpatica mas buena y mas ingeniosa que yo. El otro dia hable ( bueno, hablar es mucho decir, escribir por facebook) con Ines, mi ultimo amor platonico. Cada dia que pasa me arrepiento mas de haber dicho lo que dije de ella. Me parece una chica fabulosa, de esas personas que pueden hacer que tu vida sea un poco mas agradable, de esas de las que te puedes fiar y recibir un buen consejo, de las que te pueden guardar un secreto. Pero eso no lo vi entonces, cuando escribi aquel post movido por un resentimiento que hoy, pasados unos cuantos meses, me hace tiritar de verguenza. Fui un capullo, un imbecil: me dejé llevar por mi debilidad, esta debilidad que nace del silencio, de no hablar con nadie, de pensar demasiado, y pensar que no le soy agradable a los demas, que les caigo mal y todo eso. Nace de mi necesidad de sentirme acompañado, necesito contarle a alguien las cosas buenas que me pasan, que me estan pasando. No, no es asi, no exactamente. Lo que necesito es compartir con alguien esa alegria. El miercoles que viene es un dia especial para mi, pero esa alegria se quedará marchita, mustia, no podre hacer feliz a nadie. Eso es lo que hecho de menos. Ya no quiero contar mis cosas como simples descripciones de mis sentimientos o mis acciones. Quiero contartelas de manera que pueda modificarlas, quiero sentir que estas conmigo allá donde vaya, quererte y que me quieras. Y cuando no pasa eso, me enfado, un enfado de niño, de niñato, que piensa que no necesita al mundo para nada, que puede buscarse la vida el solo. Siempre el mismo error, el mismo error. Cada vez hablo con menos gente y mis interlocutores empiezan a ser cada vez mas extraños. Napoleón. Me llevé la figurita que me regalo mi hermana al despacho y, mientras leia, me sentia fieramente observado por la grandeur francesa. Serio, con todos sus galones, las cejas enfadadas me vigilaba, no podia escapar. Desde hace dos dias me han vuelto unos tics en el cuello, como pequeños espasmos. No son tics automaticos, quiero decir, no son incontrolables, sino mas bien lo contrario, son gestos que yo mismo me obligo a hacer, no se bien porque. La verdad es que no hay una manera facil de explicarlo, como en el fondo, por mucho que quiera en ocasiones imitar a uno de mis idolos literarios, Harry "Conejo" Angstrom, no hay una manera facil de vivir. Siempre hay complicaciones, cosas que no salen como uno esperaba y planes frustrados. Noelia me ha dicho que me haria un toque para que tuviera su movil. Me da miedo mirarlo, la misma clase de temor que tengo en navidad o en mi cumpleaños: miedo a no encontrar nada, a que se haga patente mi invisibilidad, que nadie se acuerda de mi, que soy prescindible. Miedos, fobias, manias. No se marchan, no. Crecen, adoptan maneras dictatoriales y me encierran en una carcel que no se ve, que nadie puede notar, solo yo. Arrastro el peso de una manera de ser silenciosamente autodestructiva. Tengo que trabajar mas: es lo unico que ahora parece a mi alcance. Mi obsesion con controlarlo todo, obsesivo-compulsvo de mierda. Ya puedes echarle horas en el despacho: luego callas, callas como una estatua. Aun es pronto para hablar, pero el tiempo corre en tu contra. Low.

Y al salir, mi miedo-maniatico ha intentado reconstruir la frase que Noelia le decia a una mujer mayor que preguntaba por su brazo:

"- Fue en un forcejeo con mi chico..."

Efectivamente, el sueño era una despedida. He llegado tarde de nuevo. No me llamará.

Adios.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Please ( kill Thom Yorke)

Septiembre. Redentor septiembre, infinito mes donde todo vuelve a empezar. Lo reconozco, soy un adicto a las rutinas, a tener las cosas en su sitio, donde legitimamente les correspondan, cosa que me cuesta averiguar, de hecho creo que es la labor que mas me hace perder el tiempo, intentar ubicarlo todo. Me consuelo pensando que son cosas del TOC, pero bueno, tampoco me gusta ponerme en el centro de mis pensamientos ( ¿quién lo diría?). El caso es - entre tanto ir y venir de pensamientos inutiles- que me encanta regresar. Mi Itaca particular por la que tanto he soñado, ahi es donde voy a vivir, voy a encerrarme gustosamente en un mundo construido. Mierda. Como siempre me pasa me lio a contar historias realmente aburridas, como si quisiera hacer una introduccion, o evitar lo que de verdad quiero contar, como si me diera verguenza mirarme al espejo, por temor a reconocerme demasiado en mi reflejo. Ayer hubiera matado a muchas personas. Maldita discoteca. En serio, ayer note como mi agresividad se disparaba y, por primera vez, hacia el exterior. Toda esa gente borracha ( es verdaderamente horrible ver el mundo tal y como es, sin el filtro del alcohol que disimule un poco lo que pasa) aquellos kinkis con pendientes en los labios y en las cejas. Definitivamente no pertenezco a ese mundo...me quedé parado de golpe...alli, entre esos reflejos imperfectos, mi pelo con sudor gritandome desde el vacio de luces entrecortadas, me gritaba: ¿que cojones haces aqui?. Totalmente invisible para el resto de personas, totalmente desconectado de cualquier sentimiento hacia ellas. Me pasa a menudo, lo de no sentir emociones, digo. Me cuesta una barbaridad encontrar a la persona que hay detras, pero sé que la hay. En ocasiones veo a alguien y me entran ganas de llorar, como si reconociera su debilidad. No hay nada que me emocione mas que ver a alguien triste. Nadie deberia estarlo. Joder. Detesto ponerme tan cursi, no, no quiero ser algo asi. Mis pensamientos son mios, nada mas, nadie debe saberlos. La noche, joder, la noche, y pensar que me pongo melancolico por estas mierdas...quizá mi fallo sean las expectativas pero que coño, no quiero vivir por mera inercia, quiero sentir que vivo algo como nunca antes nadie lo ha hecho, aunque en el fondo sea mentira, pero bueno, que mas da eso ¿no?. Detesto terminar las frases con un "¿no?". Me da la sensacion de que les quita importancia a todo lo dicho....imaginate: el esclavismo es una de las mayores verguenzas en las que incurrio el imperio romano ¿no?...y siempre cabe la posibilidad de que algun listo te diga: no. En fin, a veces odio tantas cosas y a tanta gente que hasta yo mismo me doy cuenta de que resulto ridiculo. Pero es que, aun a riesgo de resultar injusto, me da en la nariz que hay personas que merecen ser odiadas. Eso del amor al projimo es una mierda, un engañaviejas. Estoy cansado, casi no he dormido y posiblemente eso me haga perder el enfoque. Una pena. Siempre es asi, tengo la asombrosa cualidad de buscar -y encontrar- una excusa para echarle la culpa a otro. Ah ah ah antes de que se me olvide: odio, detesto, me parece ridiculo, patetico y asombrosamente asqueroso Mario Vaquerizo. Sí, ya lo he dicho. Ya me caia mal Alaska desde hace tiempo, pero esta imperdonable sobrexposicion mediatica de esta pareja de purpurina y tacón me saca de mis casillas. El colmo fue cuando lei un articulo, para mas inri escrito por ella, en la que decia lo siguiente: "...Como decia Warhol, pero no el Warhol artista, sino el Warhol filósofo, que es uno de los grandes pensadores del siglo XX..." definitivamente esta tia es gilipollas perdida. No puedes mezclar medicamentos con alcohol ni a Nietzsche con Sara Montiel. No. No puedes. Para rematar la jugada en el pie de pagina aseguraban tambien - a mi pesar- textualmente que: "Mario Vaquerizo es a España lo que David Bowie a Inglaterra" Por ahi si que no paso, por muchas razones, todas ellas musicales, pero este no es un post sobre Bowie ( es algo que tengo pendiente), o sobre otra cosa. Simplemente me siento delante de la pantalla y voy improvisando. Solo hay una regla: no corregir nunca. No es que me sienta orgulloso de mis errores, pero tampoco reniego de ellos, les reconozco su existencia, respeto su presencia en el mundo. Soy todo bondad. Negros con pañuelos rappers mirando a las tias como si fueran strippers, con gestos de marcada masculinidad, o por lo menos eso piensan. Tres tias rubias que cumplen el prototipo de rubias-tontas, pero tontas de verdad. Me preguntan la hora y de paso les digo que mi noche ha sido una mierda y se levanta de mi lado y se pone a bailar y pienso "que te follen, zorra, no te necesito. No necesito a nadie". Estaba alli parado, con mi camisa de cuadros y mi americana, totalmente fuera de sitio y pensando en lo fabuloso que seria ver caer a todos esos individuos, luego pienso todo lo contrario, que necesito compañia, que soy un ser abandonado, un Lucifer moderno que ha perdido alguna batalla de la que no se acuerda, y basa toda su existencia en una venganza futura, que jamas, en mi caso, se llevara a cabo, soy Moses Herzog, escribiendo cartas que nunca se envian. Jodiendome y jodido por lo que pasa o por lo que me gustaria que pasara y no pasa...tantas cosas y tantas excusas. Alaska me cae mal porque me recuerda a una compañera ( o una chica que iba a mi clase...¿como puedes decir que conoces muy muy muy poco a una persona? ¿que nombre le pones? porque la conoces, pero tampoco solo de pasada porque la ves todos los dias, pero...uf) que iba de guay y me parecia pedante de cojones. Era la tipica que decia saber mucho de musica y tal y cual pero en el fondo no sabia una mierda, la tipica que va de alternativa y es una pija relamida, la tipica tia buena que sabiendo de su voluptuosidad queda por encima de ti diciendo: ademas de buena soy inteligente, soy una mujer superior a ti, soy mas y mejor que tu. Citius, altius, fortius, que dirian los romanos. Ahora bien, como no llegué a conocerla, a lo mejor hasta era maja de verdad y el que ha resultado ser un capullo relamido, y que piensa que es un alternativo-indie-superguay y superior a ti por haber escuchado mas musica soy yo. A decir verdad esta ultima opcion es la que me parece mas logica. Soy un gilipollas. Como decia Richard Burton: trateme como a un perro, insulteme, solo me estará dando lo que me merezco. Soy mucho de fustigarme y tal y cual. Detesto la gente que escribe con pseudonimos, y ademas, como en caso de que llegue a sus oidos no creo que le importara mucho mi opinion, la compañera se llamaba C. Es un juego, digo que no me gusta y lo hago. Es muy gracioso. Siendo tan encantadoramente inestable, tengo ya asumido ( desde hace tiempo, pero cada vez con mas certeza) que no tendré pareja. No creo que encuentre a alguien que pueda soportarme tal y como soy en mis momentos bajos, hasta yo me daria la espalda si eso fuera fisicamente imposible. Puede que toda esta frustracion sea fruto de la abstinencia sexual...ayer precisamente lo pensaba: no follar ha producido un desajuste en mi equilibrio mental, pero el descalabro ha sido tan grande, es decir, la averia es ya tan gigantesca que un polvo no arreglaria el asunto. El sexo ha provocado mis frustraciones pero no puede solucionarlas. No pasa nada. Hay libros. Hay musica. Hay peliculas. Hay muchas cosas que puedo hacer y que me pueden entretener, aunque no sean tan divertidas como aquello. Esto es lo que pasa cuando me pongo a escribir sin saber muy bien que decir, que al final termino por decir tonterias ¿no?.

viernes, 5 de agosto de 2011

Inside Kubelik

Es un rollo ser simpático. Se me da fatal. No se, no digo que no sepa serlo, sino que en caso de que la Gestapo resucitara y me secuestraran pidiendome que me describa, no incluiria en mi definicion la palabra "simpático". Ademas, siempre he desconfiado de la gente que parece feliz siempre. Una vez lei una frase en un librito que tengo por ahi desperdigado de un pensador romano que decia algo asi como "no huele bien quien huele bien siempre". Pues eso. Vaya mierda de post. En fin, acabo de empezar y no tengo ni idea de como enderezarlo, porque me esta quedando muy desordenado, deshilachado, pero ( y siempre hay un pero en estos casos) te prometí una entrada para hoy o ayer, asi que, aqui la tienes. Veamos que podemos hacer...a decir verdad, nunca me he visto en una situacion como la de ahora, en la que puedo afirmar que estoy muy satisfecho con las cosas y las personas que me rodean. Por eso mismo es el momento de poner los pies en el suelo y afirmar que soy de carne y hueso y puede que algun cristal tambien: se me ha ocurrido, en un impulso prometeico realmente estupido intentar encajar dos recipientes de cristal de yogur ( o de yogur de cristal) y al darles un golpe...pam! mil pedacitos. Hace unos meses hubiera llorado o me hubiera asustado, al ver ese pelin de sangre en mi dedo, pero hoy, hoy me he quedado embobado mirandome la mano, como si nada pudiera afectarme. Camino por la calle como si bailara y me rio durante muchas horas a lo largo del dia. Soy inmortal. Pero no soy simpatico. Y no quiero serlo. En realidad la comunicacion humana me resulta extremadamente dificil, como para encima pedirme que intente manejarla a mi antojo. Es algo que no puedo. Una de esas cosas que parecen no estar hechas para mi, siendo ( que lo se) tan faciles que hasta los tontos pueden hacerla. "Haga algo que incluso los tontos puedan manejar, y solo los tontos lo manejarán". No, no es mia. No tengo tanto ingenio. O por lo menos, no lo tengo en publico. Cuando voy en calzoncillos por casa, como por ejemplo esta tarde, muerto de calor y con la mente vacia me siento muy ingenioso, pensando pensando mil cosas. Me imagino hablando con Klaus Kinski o paseando en bicicleta con Roberto Benigni. Tonterias varias. Me pediste que no te nombrara, y de momento no lo estoy haciendo, aunque no puedo negar que mientras escribo esto, que me concederas que es lo mismo que no escribir nada, me acuerdo de ti. No se en que plano, pero me acuerdo. Y es que, hay tantos miedos por descubrir que estoy paralizado. No se como explicarlo o explicartelo. Sabes lo de la beca y todo eso, que está muy bien, y de verdad que estoy contento, pero este verano no lo estoy contando mucho, no se si me estoy recuperando o solo es un parentesis. Sin rutina, sin gente no se si he cambiado o no. Reaccionará mi fobia a este nuevo ambiente? Mucho me temo que si y seguire siendo ese timido, aunque no se me note, no lo notarias nunca, pero por dentro, uy por dentro la batalla, la puñetera batallita no para. No entiendo muchas cosas, las mas simples, no entiendo lo elemental de la vida, el ABC. Se me dan mejor los libros, ellos solo responden, nunca preguntan. Simplemente estan ahi. Y si mi megalomania vuelve y tiene que hacerlo si pretendo estar en forma de verdad me obligara a despedirme de este mundo cruel. Soy un exagerado, no se si te lo he contado alguna vez, pero lo soy. Asi que la idea que ronda por mi cabeza es la de que lo que me ha pasado es un pacto: me han concedido el deseo y yo tengo que pagar prenda. Visto con mi perspectiva no es algo injusto. Cambiar normalidad por eternidad. Estoy allí, en la puerta del Navas, viendo la publicidad de la tienda de viajes: sale Jordi Gonzalez, el tio de la Noria. No me las doy de divino ni nada de eso: se quien es Belen Esteban y quien fue Kant. No los comparo ni los valoro igual, pero los dos existen, aunque es verdad que en diferentes planos. Mas o menos como Dios. Me encantaria introducirme en temas teologicos, no por nada, sino por un placer meramente intelectual, por tener nuevos problemas que pensar, y es que es asi como me diverto de verdad, pensando, pensando, pensando. Lo malo es que eso tiene que convertirse en otra cosa y es ahi cuando empiezo a perder facultades. Fijate si soy un moñas que estoy pensando en ese picnic en la playa de noche, con el bocadillo de mortadela. Lo esencial. Y es que lo que me gusta de las personas ( en las personas que me gustan, que no son muchas) es lo que no se ve, o por lo menos lo que no se ve a la primera. Joder, a estas alturas te habras aburrido y estaras leyendo por inercia en plan: este chico esta como una cabra o algo asi. Suelo imaginarme las conversaciones, por lo que la fiablidad de mis previsiones es muy escasa. Y tambien me equivoco mucho. Aunque no me gusta la gente no quiero acabar siendo como el tipo del cine de la uni, el tipo que siempre siempre sea diciembre o agosto va con pantalon y camiseta corta ( tambien es verdad que en alicante nunca hace eso que se llama "frio") y una mochila. El otro dia fui a ver Bonnie&Clyde y el tio estaba alli serio, con su barba de intelectual y con menos gracia que un zapato hundido en un rio. La cara que se me quedó mientras lo escuchaba es la misma que se me quedaria si sacara del rio ese zapato. Imaginatelo. No se, es lo que yo llamo "ir de guay" y eso no me mola nada. Yo no se si lo soy, pero tengo un detector para identificar a la primera a estos individuos, como Homer cuando le esta buscando novio a Selma ( o era Patty?). Posible Homer-sexual. Siempre me ha hecho gracia ese chiste. Seguria hablando de mas tonterias, de mas pánicos o de David Bowie, pero creo que es hora de callarse. O quiza no? A lo mejor es ahora, precisamente ahora cuando mas tengo que hablar, gritar, dejar constancia de que he existido. La eternidad, la eternidad. La muerte. La estupidez.

domingo, 5 de junio de 2011

Birds & Snakes

Como si después de tanto correr, de tantas ansias de escapar, todo estuviera aquí, justo enfrente de mis narices, como un reflejo edípico de mi propio miedo. Edificar mi propia alma, piedra a piedra a partir de los restos hundidos de mi pasado, de esas esquinas que sin querer estan conformando mis odios presentes. ¿Madurar? Supongo que sí, que a fin de cuentas eso pasa, es inevitable darse cuenta de lo que te rodea, de la naturaleza del mundo, o por lo menos de su aspecto ahora, cuando te mira a los ojos y te dice: esto es sólo una parte, una parte. Crecer bajando escaleras, averiguando mientras lo que sí eres capaz de hacer y lo que no, y consolandote como si eso te sirviera de algo. La verdad es que no sirve de nada, aunque ahora no lo sabes. Hablar y hablar y hablar buscando algo que no pueda ser dicho, acaso eso es lo que importa, ese momento en el que te quedas callado, porque no puedes expresarlo de otra manera que mediante el silencio. Un incendio lento, tardío, plagado de sombras, las llamas tocandose lascivamente con otras...cayendonos nosotros como piedras viejas, como lienzos que fueron blancos en una ocasion, llenos de borrones, tachones: una obra inacabada. Siempre es así. Busco opciones, para rechazarlas, eso me satisface mas que cualquier elección. Con la musica, los libros, la gente...todo es igual, nace de la misma cabeza. Quizá sea que cada vez me apetece menos que me entiendan, y me agarro con mas firmeza a mis miedos intimos y juego con las trenzas de mis manias, como en aquella cancion de Tom, aunque lo suyo eran problemas, pero bueno, tanto una como la otra tienen menos distancia entre si de la que creen. Pero eso es otro tema. Como en esos sueños en los que llego a un lugar en el que sé que me estan esperando, y soy recibido con dadivas y sonrisas. Todo tan agradable que no puede ser verdad, y de hecho no lo es. Al despertar sigue aqui mi desorden, tan tranquilo como siempre, tan transparente que parece invisible, pero lo sigo notando: la pereza, la melancolía, la tristeza incomprendida y ese atardecer timido que no tiene explicacion, ni nace ni muere, simplemente está ahí, suspendido en el tiempo, agarrado de ningun lugar, escapando de mi horror, o recordándomelo, ya no lo sé. Nadar en un oceano de contradicciones, en sus profundidades, donde conviven todos mis posibles destinos, tragicos unos tristes otros, pero todos imposibles, porque estan lejos, a la distancia de otra vida, como si eso fuera suficiente para mantenerlos tranquilos, relajados como un niño que hace castillos de arena con un cubo a la orilla de una playa arrebatada de caras extrañas; sabe que sus padres lo vigilan, es virtualmente inmortal, puede traspasar cualquier limite que se proponga, sabe también que en caso de perder o atreverse demasiado volverá a la casilla de salida: sin consecuencias. La variante adulta de los juegos infantiles ya no es tan innocente, ni siquiera conoces las reglas y olvidate de volver a empezar si te equivocas, no hablemos ya de las consecuencias. Por dios, parezco un predicador loco, de esos que estan en Nueva York predicando el apocalipsis, insensatos. El apocalipsis ya está aqui, pero estamos tan acostumbrados a él que ya no nos afecta, nosotros somos los jinetes, las plagas, la muerte...somos la Omega de otro tiempo, que permanece intacto en su ignorancia, somos todo lo que no hay que ser, los pecados insidiosos, los vicios secretos, hijos de una decadencia que nunca se creyó su papel de madre, Courtney Love desheredada, invitados perpetuos al cumpleaños de Keith Richards, somos las pastillas que adornan la bañera de Marilyn: somos los Kennedy Brothers. Pasta de otro tiempo, empeñados en convertirnos de nuevo en barro y volver al Edén, metiendo los dedos en la garganta de Eva para que vomite la puta manzana, nunca nos dio tanto quehacer una maldita fruta. Le damos al rewind, por favor, a ver si podemos solucionar algo, pero solo conseguimos perdernos los dialogos y perdernos de paso, nosotros tambien, en este tablero de ajedrez en el que movemos las piezas como si fuera el juego de damas, saltamos por encima, nos comemos unos a otros, unos blancos y otros negros, y Dios disfrutando de todo ello. Y todavía hay gente que predica la revolución, la democracia y todas esas cosas. Estupidos. Imbeciles. Farsantes. No me reconozco en vuestro reflejo, quizá porque yo no puedo reflejarme en nada. Falsos mesias que destruyen totems para crear otros con sus restos. Todo está podrido. Me siento libre, porque nadie me entiende. Esa es la verdadera libertad, la ausencia de vinculos, desconectar todos los cables asumiendo las consecuencias. Todo esto suena a una mala época. Y la verdad es que lo es.